“La refinanciación exitosa de nuestra deuda financiera demuestra la solidez y perspectiva de futuro que tiene nuestra empresa y redobla nuestro compromiso con toda nuestra cadena de valor”
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En una larga entrevista el presidente de Mastellone abordó sin problemas todas las temáticas no sólo referentes a la empresa, sino también al sector lácteo en general, en esta primera parte hablamos de la refinanciación de la deuda que acaba de cerrarse, del actual nivel de producción y la incidencia de las políticas de precios del gobierno nacional.

Mañana habrá una segunda entrega donde se abordarán las relaciones de La Serenísima con Arcor, Danone y la competencia.

 

EDN: Acaban de refinanciar el vencimiento de su deuda exitosamente. ¿En qué condiciones se realizó y qué beneficios tiene para la empresa, si es que lo hubo?

CA: Nuestra deuda estaba concentrada en un sólo bono de U$S 200 millones que fue emitido en el año 2014, con vencimiento en julio de este año. Esta deuda se canceló con crédito de tres fuentes de distinto origen. Un préstamo nuevo del exterior, (50 millones de dólares), una emisión nueva de bonos en el mercado local, (40 millones de dólares) y una refinanciación parcial del bono anterior, (110 millones de dólares). Esta estructura es más conveniente para nosotros ya que diversifica la tenencia, participan acreedores especializados en la agroindustria, y nos introduce en el mercado y a inversores locales por primera vez.

Pero el éxito más palpable, es que se pudo refinanciar la deuda por un plazo promedio de 4 años a una tasa promedio de más de 3% inferior a la anterior, lo que representa un ahorro de aproximadamente de 6 millones de dólares por año, y esto se logró en un contexto poco favorable para los activos financieros argentinos en el exterior.

Claramente, es una demostración concreta de confianza a nuestra empresa por parte del mundo financiero local e internacional, y de las calificadoras de riesgo.

 

EDN: Estamos en un año donde la producción de leche cruda está en niveles altos para la media histórica nacional, con precios internacionales también firmes, pero a la vez con un mercado interno bastante restringido. En este contexto, ¿Cómo van a defender su posición en la lucha por la materia prima?

CA: Los altos precios internacionales incentivan al productor de leche a producir más. Si los valores actuales se sostienen en el futuro, seguramente además de alimentar mejor al rodeo, el productor se anime a invertir en tecnología, y esto le permitirá aumentar la producción por vaca, lo que es bueno para que aumente la oferta de leche a mediano plazo. En Mastellone estamos trabajando activamente para este escenario.

Si bien tenemos un modelo de negocios enfocado en el mercado interno, donde volcamos aproximadamente el 70% de nuestro recibo de leche, somos el principal exportador de leche en polvo del país. En el año 2020, Mastellone exportó alrededor de 180 millones de dólares. Este no es un dato menor, ni muy conocido, pero la exportación representa un canal importante de comercialización de los excedentes de producción que el mercado interno no absorbe. Por lo tanto, si bien estamos circunstancialmente en alguna desventaja frente a empresas que tienen un perfil más exportador, creemos que vamos a poder defender nuestra participación con un precio competitivo.

Trabajamos diariamente para conciliar las fuerzas opuestas que el mercado internacional y el interno, ejercen sobre los precios de la materia prima, y para que la actividad no se vea afectada por polémicas normativas como ocurre con la agricultura y la ganadería. El sector primario necesita crecer en producción y rentabilidad.

 

EDN: Precios máximos y precios cuidados. ¿Son compatible con la inflación actual? ¿Los ha perjudicado como empresa tener tanta presencia dentro del programa de precios cuidados?

CA: Como lo reflejan nuestros recientes estados financieros, los programas de precios máximos y cuidados nos han perjudicado, porque no nos permiten trasladar los costos de producción a los precios de venta. En otras palabras, Mastellone absorbe inflación por la vía de la compresión de nuestros márgenes.

La intervención del Estado a través de programas de precios controlados, han sido siempre medidas de corto plazo para intentar apagar la llama inflacionaria. Como el control se concentra en los precios al consumidor, y no en los costos de producción, la brecha entre la inflación estructural y la de precios de consumo masivo se va agrandando con el tiempo, y finalmente hace fracasar el programa.

La Secretaría de Comercio dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo es consciente de esto, y ha estado descomprimiendo esta situación, autorizando la actualización de precios trimestralmente para acompañar parcialmente los aumentos de nuestros costos y los de la materia prima.

Durante más de 90 años, Mastellone mantiene un compromiso y responsabilidad muy grande con nuestros consumidores. Es por eso que, más allá de los programas de gobierno de precios controlados, los precios de nuestros productos deben estar en consonancia con el poder adquisitivo de los argentinos. Esta mirada, y la obsesión por la calidad, es la que nos mantiene en la posición de liderazgo en el mercado.

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