En México, el gremio lechero ha comenzado a implementar acciones para reducir la emisión de metano.
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Ganaderos mexicanos defienden el consumo de leche. (Foto: iStock)

La agricultura, ganadería, silvicultura y actividades asociadas han sido muy cuestionadas por su impacto medioambiental; de acuerdo con el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) contribuyen con 21% de los gases de efecto invernadero que ocasionan el cambio climático.

Gina Gutiérrez, community outreach advocate, integrante de la Global Farmer Network y embajadora de la leche por Global Dairy Platform, defiende a la lechería, derivada de la ganadería, pues le consta que no todo es malo: es el sostén de miles de familias, aporta proteína de alta calidad en la dieta de las personas y contribuye a la seguridad alimentaria.

Durante su conferencia “Advocating. Pasión por la sostenibilidad” en INCqro habló de las acciones en marcha para lograr que la leche mexicana sea sostenible.

Hacer más sustentable la producción de leche

Gina Gutiérrez es la quinta generación de una familia de ganaderos y dice que los comentarios negativos sobre esta actividad le resultan irritantes, pues creció entre vacas y, desde niña, ha defendido el consumo de lácteos, “no somos los villanos del cuento”, dice, y el sector puede ser más amigable con el medio ambiente.

La ganadería tiene el potencial de producir de forma más sostenible, con ganado más sano, y ayudar a mitigar emisiones y secuestrar carbono.

Además, 80 millones de mujeres trabajan en la lechería y 37 millones de establos son administrados por mujeres.

En los Objetivos de Desarrollo Sostenible se alinea con cinco puntos que pueden contribuir a hacer de los sistemas alimentarios más saludables, sostenibles y equitativos a través de la producción, consumo y desecho.

-Garantizar el acceso a alimentos sanos y nutritivos.
-Adoptar modalidades de consumo más sostenibles, desde la producción hasta el desecho.
-Impulsar una producción favorable para la naturaleza.
-Promover medios de vida equitativos que contribuyan a la reducción de la pobreza.
-Crear resiliencia ante vulnerabilidades, conmociones y tensiones.

En 2021, en la Semana del Clima, en Nueva York, el gremio presentó la iniciativa Ruta para la Lechería Cero Emisiones 2050 con el soporte de organizaciones como la FAO.

La ganadería contribuye con la emisión de metano, un gas con un efecto 28 veces mayor al dióxido de carbono y tiene una vida media de 9 a 15 años en la atmósfera.

Sin embargo, se han realizado modificaciones a nivel global y de 2005 a 2015 la intensidad de las emisiones del sector lechero se redujo 11% (está pendiente de publicarse el reporte de 2015-2020).

Ya hay empresas que están marcando la hoja de ruta, como Fonterra, la principal productora de leche de Nueva Zelanda (con 95% del mercado), que se puso como meta sustituir su carbón y gas natural para alimentar sus fábricas de procesamiento con biomasa de madera para 2037.

Acciones de lecheros mexicanos

El IPCC destaca que la ganadería puede mejorar sus prácticas con manejo de excretas para composta, mayor calidad de la alimentación del ganado, uso de razas más eficientes, mejoramiento genético y una calidad de vida óptima para el animal.

En México, existen aproximadamente 34 millones de cabezas de ganado bovino, además de que nuestro país es un exportador importante de piel y carne.

El gremio ha comenzado a implementar acciones para reducir su huella de carbono de forma voluntaria, desde grandes empresas como Lala, Alpura, Santa Clara hasta pequeños productores han delineado compromisos.

“El proceso es lento porque todavía no es obligatorio en ningún sector; sin embargo, estamos haciendo trabajo de abogacía para que las autoridades no nos lleguen de repente con nuevas imposiciones”, indica Gina Gutiérrez.

Algunas de las mejoras que ponen en marcha los ganaderos mexicanos para eficientar la producción lechera y reducir emisiones de metano son una mejor alimentación para las vacas, selección de ejemplares más productivos, instalaciones con biodigestores, energías renovables y mejores prácticas.

“Cuando tienes una vaca que produce 20 litros, emite cierta cantidad de metano pero si logras que produzca 30 litros o más gracias a una buena alimentación, emite menos emisiones y aumenta la producción”, explica la ganadera.

Su alimentación varía, puede incluir ensilado de maíz, heno de alfalfa, maíz molido, pasta de soya, salvado de trigo, bicarbonato de sodio y vitaminas y minerales.

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