Entrevisa a Valentín Novales, Presidente de Kaiku Sociedad Cooperativas.
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KAIKU
Tras más de cuatro décadas de actividad como ganadero por vocación, Valentín Novales es, desde octubre de 2020, presidente de Kaiku Soc. Coop., una histórica cooperativa lechera cuyos orígenes se remontan a hace casi 70 años. Hablamos con él sobre esta cooperativa lechera y sobre su visión del presente y futuro del sector de vacuno de leche.

Valentín Novales es presidente de Kaiku Soc. Coop. y propietario de la explotación Novales Alday (Sojo, Araba). “Soy presidente de Kaiku Soc. Coop. desde octubre de 2020. Las asambleas de la cooperativa se celebran a finales de junio, pero el pasado año se retrasó a octubre por el Covid. Los cargos duran cuatro años, aunque se renueva la mitad del consejo cada dos, para que no se renueven a la vez todos sus miembros”, explica.

Ser ganadero viene de vocación y por familia. Y es un firme defensor de la genética española y de la labor de los centros de inseminación nacionales y de CONAFE en la mejora de la raza frisona.

“El reto es hacer las granjas rentables para el relevo generacional.”

“Me gustaría recalcar que están a la altura de las mejores empresas de genética internacionales. Al igual que sucede con CONAFE, que está al mismo nivel de las federaciones de la raza frisona de cualquier país en la vanguardia de la mejora genética de esta raza. El programa de mejora genética de CONAFE, que incluye el control lechero oficial, realizado por las Asociaciones y Federaciones autonómicas, así como las evaluaciones genéticas y genómicas, se desarrolla en las mismas condiciones y con las mismas herramientas que puedan utilizar países europeos de nuestro entorno y los países norteamericanos.

En nuestro país debemos cuidar las organizaciones de mejora genética y los programas de recogida de información que éstas utilizan porque permiten obtener animales más eficientes en nuestras ganaderías con nuestros propios recursos. En este sentido, quiero aprovechar para reconocer el excelente trabajo que se está haciendo por el equipo de CONAFE”, subraya.

¿Cuál es el origen de la cooperativa y cómo se constituye Kaiku Soc. Coop. de la forma que funciona hoy?

En el año 1953 se produce la constitución de las cooperativas de productores Gurelesa y Copeleche, que se iniciaron con cooperativas procedentes de los tres territorios del País Vasco y de Navarra. Ahora tenemos también socios de Navarra, de la zona de las Merindades, en Burgos, y de La Rioja. No hay limitación geográfica. Se comenzó repartiendo la leche de los caseríos y, a partir de 1957, empiezan a funcionar las primeras centrales lecheras bajo las marcas de Gurelesa, Kaiku y Beyena.

Entre 1992 y 1995 se produce la fusión de estas industrias y la creación de Iparlat. Se instala donde está ahora, en Urnieta (Gipuzkoa), para unificar la producción. Desde ese momento, toda la leche se comenzó a traer aquí.

En 1999 las cooperativas productoras de leche (Gurelesa y Copeleche) crean la cooperativa de segundo grado Kaiku. Y unos años más tarde, en 2009, se aprueba la fusión de cooperativas, para dar lugar a la cooperativa de primer grado Kaiku Sociedad Cooperativa.

¿Qué diferencia a Kaiku S.Coop. de Kaiku Corporación Alimentaria?

Kaiku Soc. Coop. tiene participaciones en Iparlat y en Kaiku Corporación Alimentaria, dos empresas que se separaron en 2003, diferenciando la rama industrial (Iparlat) de la marca (Kaiku Corporación Alimentaria).     En resumen, tenemos tres patas, la cooperativa y dos empresas participadas. Por un lado, tenemos la parte relacionada con la producción con Kaiku Soc. Coop, propiedad 100% de los ganaderos; la parte industrial relacionada con la distribución, con Iparlat, en la que la cooperativa es el socio mayoritario; y finalmente tendríamos Kaiku Corporación Alimentaria, que es la parte comercial, en la que también tenemos una participación.

Desde la cooperativa, además de tener una participación en Kaiku Corporación Alimentaria, también participamos en sus órganos de decisión, estamos en contacto constante y compartimos las mismas inquietudes en cuanto al futuro del sector, trabajando conjuntamente en el desarrollo de nuevos proyectos en el ámbito de la sostenibilidad.

¿Qué significa la palabra Kaiku?

El origen de la palabra Kaiku es más bien del norte de Navarra más que de Gipuzkoa. Es un recipiente de madera usado para recoger la leche y preparar la cuajada artesanal, el queso… Se considera el ejemplo más tradicional del labrado en madera de abedul, blanda, poco pesada pero resistente, y muy abundante en el País Vasco y Navarra.

¿Cuántos ganaderos son socios en la actualidad?

Actualmente tenemos como socios a 240 ganaderos. El cupo de socios está limitado por el volumen de producción. En función de los que se van retirando o dando de baja se incorporan nuevos socios con el objetivo de mantener el mismo volumen de producción. El número de socios va disminuyendo porque el cupo de producción se mantiene con menos ganaderos.     Sí que hay una obligación, desde hace muchos años, de que cualquier ganadero o ganadera que inicie la actividad tiene prioridad para que se le admita como socio si lo solicita. Es una manera de fomentar la creación de nuevas ganaderías. Actualmente tenemos ganaderías socias de País Vasco, Navarra, La Rioja y norte de Burgos. Además de los socios, también hay aportadores, incluso de zonas como Tauste (Zaragoza, Aragón).

¿Qué requisitos debe cumplir un productor para ser socio?

Para ser socio de Kaiku Soc. Coop. se deben cumplir las siguientes exigencias:

– Producir leche conforme con los parámetros de calidad higiénico sanitarios establecidos.

– Estar certificado en el Modelo BAI (Bienestar Animal Iparlat), que incluye ser apto en el protocolo “Welfare Quality” certificado por AENOR y ser apto en la auditoría interna “ABC” basado en las “guías de buenas prácticas de higiene en explotaciones lecheras”.

– Estar comprometidos con el proyecto cooperativo.

Una vez aceptada la solicitud de admisión por parte del consejo rector hacer la aportación de capital social y la cuota de entrada regulada anualmente por la asamblea.

¿Con cuántos ganaderos se trabaja y cuánta leche se recoge?

En total trabajamos con 322 ganaderos, a los que se les recogen 260 millones de litros anuales. En concreto, los socios son 240 ganaderos, de los que proceden 180 millones de litros anuales.

De vuestros socios, ¿cuántos son también socios de CONAFE?

Actualmente tenemos el 85% de los ganaderos en control lechero.

¿Cómo se valora desde KAIKU el control lechero?

Desde la cooperativa valoramos muy positivamente el control lechero y, de hecho, lo incentivamos, dando una prima desde hace muchos años. No es mucha cantidad, pero sí cubre los gastos a las explotaciones de tamaño medio. Este incentivo pretende que el control lechero sea asequible para los ganaderos, pues consideramos que, aunque ahora mismo con las salas de ordeño robotizadas hay más  información, la que proviene del control lechero está validada en laboratorios acreditados. Además de permitir un mejor control de la calidad de la leche, mediante el recuento de células somáticas, de una gestión en la granja con mayor información (inicio y fin de lactación), esta información es necesaria para el Programa de Mejora Genética de CONAFE.

¿Incentiváis también entre vuestros socios el uso de otros servicios como el genotipado?

Directamente no, pero tenemos claro que el genotipado es una herramienta básica en la mejora constante de las explotaciones de Kaiku. Es fundamental para el presente y futuro de la ganadería. Aunque a día de hoy no hemos planteado desde la cooperativa este sistema de primas para la genómica, como sí hacemos con el control lechero, sí la fomentamos entre las asociaciones y la diputación. Y siempre que tengamos la posibilidad de apoyarlo lo haremos porque estamos convencidos de la utilidad de la genómica para las ganaderías de vacuno lechero.

¿Qué tipo de servicios ofrece la cooperativa a sus ganaderías asociadas?

Los socios tienen a su disposición varios servicios que ofrecemos desde la cooperativa: recogida de leche; calidad de la leche; reparación y mantenimiento de tanques; servicio de nutrición; venta de forrajes; venta de suministros ganaderos (desde medicamentos hasta plásticos de ensilado); servicio de sustituciones en Gipuzkoa; y gasóleo a domicilio.

El servicio de reparación y mantenimiento de tanques está desde el origen y es el único obligatorio. Los demás servicios son voluntarios. Empezamos a dar servicios hace unos 6 años. Todos los servicios se autofinancian, es decir, son los usuarios de los servicios los que cubren todos los costes del servicio. En los últimos años trabajamos en la mejora de los servicios actuales a los socios al igual que casi todas las cooperativas de Europa.

¿Contempláis iniciar algún nuevo servicio próximamente?

Por el momento solo afianzar los que hay. En la cooperativa llevamos poco tiempo dando servicios a los ganaderos y los estamos incorporando poco a poco con la premisa de conseguir la mejor relación calidad/precio y que sean voluntarios y autosuficientes económicamente.

A partir de este momento se incorpora a la conversación Iñigo Aranburu, gerente de Kaiku Sociedad Cooperativa, que ya trabajaba con el anterior presidente y que ahora continúa su labor junto a Valentín Novales.

¿Se ofrece algún tipo de formación a los asociados?

Valentín Novales: Colaboramos activamente en acciones formativas con entidades vascas como Hazi o Neiker.

Iñigo Aranburu: La siguiente será una formación presencial sobre sanidad animal que haremos en Bizkaia probablemente. Se trata de formaciones de un par de horas con visita a explotación. La primera sobre nutrición se hizo en Araba y queremos hacer otras en todos los territorios: Bizkaia, Araba, Gipuzkoa y Navarra.

¿Qué se hace desde Kaiku Soc. Coop. en cuestiones tan actuales y sensibles como bienestar animal, producción sostenible o medio ambiente?

I. A.: En bienestar animal todas las explotaciones de Kaiku están certificadas por AENOR en el protocolo “Welfare Quality”. Tenemos el sello en los productos de nuestros dos clientes, tanto de Kaiku como de Mercadona. Es un proceso que se inició hace tres años y en abril del próximo año entraremos en la 2ª fase, en la que una vez certificadas las explotaciones en bienestar animal se inicia una fase de mejora.

En cuanto a la sostenibilidad, actuamos en tres pilares: la sostenibilidad económica, fundamental, pues sin ganaderos no hay producción; la sostenibilidad medioambiental, en la que estamos inmersos en distintos proyectos que abarcan distintos ámbitos, desde las energías renovables, hasta la problemática de los purines; y la sostenibilidad social, donde el pilar más importante junto con el relevo generacional es el reconocimiento del ganadero. Es  un reto difícil de afrontar.

“El mayor reto para los ganaderos de vacuno de leche es rentabilizar las explotaciones y fomentar la unión de explotaciones y el cooperativismo para paliar así la falta de volumen de producción de ganaderías pequeñas.”

¿Cuál es el problema para el reto del relevo generacional?

V. N.: El problema más grande para el relevo generacional es la rentabilidad de las explotaciones de vacuno lechero. La leche no tiene un precio justo respecto a los costes. Y los que lo sufrimos somos principalmente los ganaderos, aunque en los últimos años también está sufriendo mucho la industria. Hace tiempo se echaba la culpa a la industria, pero ahora la que realmente tiene la fuerza es la distribución, que asfixia a la industria y ésta tiene que repercutir en los ganaderos. Y desde Kaiku Soc. Coop. tratamos de que no se rompa ninguno de los dos eslabones: ganadería e industria.

¿Cómo se fija en Kaiku el precio de la leche para el productor?

V. N.: El precio de la leche para el productor se decide en el consejo rector de la cooperativa, que se reúne todos los meses para ello. Aunque existe también una regulación con Iparlat en conexión con lo que establece la industria y el mercado. Siempre la referencia la creamos nosotros para darle el mayor beneficio al ganadero, pero adaptándonos a las circunstancias del mercado.

El consejo rector está compuesto por 13 representantes de 13 áreas geográficas, cada área tiene un representante elegido por los miembros de su zona. Y en esas reuniones hay que gestionar los intereses de explotaciones de cientos de vacas con otras familiares de pocas decenas de vacas. A veces es complicado, pero siempre se llega a un entendimiento.

En la imagen, de izquierda a derecha, vemos a Iñigo Aranburu (Gerente de Kaiku, Soc. Coop.), Fernando Ruiz (Director de planta de Iparlat) y Valentín Novales (Presidente de Kaiku Soc. Coop.).

¿Cómo es la relación entre productores y distribución?

V. N.: Lo importante en las distintas negociaciones es que se cumpla la Ley de la Cadena Alimentaria y que cada eslabón de la cadena pueda repercutir sus costes efectivos de producción. En estos momentos las negociaciones con la distribución están muy enfocadas al precio, ya que el tema de la calidad de la leche está superado por los altos estándares de calidad que manejamos. Y el problema está en que la leche se ha usado por la distribución como producto reclamo, lo que ha provocado que en estos momentos la leche se venda por debajo de su coste de producción, principalmente la entera. Y al contrario de lo que pueda pensarse, cada vez se consume más leche entera una vez superada la injusta mala prensa que tenía años atrás.

I. A.: Tanto a nivel productor como a nivel industria estamos asumiendo unos costes de producción que no podemos repercutir en el precio de venta del brick de leche. Pero sería suficiente si el precio final del producto fuera unos céntimos más a repartir entre todos los eslabones de la cadena de la leche (distribución, industria y productor).

¿El consumidor estaría dispuesto a pagar más?

V. N.: Estamos seguros de que el consumidor sí estaría dispuesto a pagar algo más. Lo que no se puede es devaluar tanto un producto. La distribución ha tirado el precio al utilizar la leche como producto gancho y el consumido ahora, como todas las leches tienen unos parámetros de calidad excelentes, se siente cómodo pagando menos de 0,60 euros por litro. Aunque la realidad es que el consumidor no ahorra tanto. El coste que le supondría pagar esos céntimos más por litro al año es muy pequeño. Pero a costa de ese precio se están destruyendo las ganaderías y el entorno del sector.

Se intentan hacer cosas, como la Ley de la Cadena Alimentaria, que ha reflejado todos los costes, y todos perdemos, incluso la industria y la distribución, pero éstas lo pueden compensar con los márgenes de otros productos; en cambio, los ganaderos no. A nosotros nos están subiendo los costes de alimentación, de energía, de diésel… y no los podemos repercutir en ninguna parte. Con lo que es una situación límite.

“El consumidor sí pagaría algo más por el litro de leche. Pero la distribución la ha devaluado usándola como producto reclamo y ahora, como todas las leches tienen parámetros de calidad excelentes, el consumidor se siente cómodo pagando menos de 0,60 €/litro.”

I. A.: Todos los consejeros coinciden en que es la peor situación que hemos vivido con diferencia. En estos momentos el precio del litro de leche se asemeja al precio del kilo de pienso – “Y en algún caso está por encima el precio del kilo de pienso”, apostilla Valentín –.

¿Hay algún ejemplo a seguir para mejorar esta “situación límite”?

V. N.: En Francia han hecho en pequeño pacto para subir 3 céntimos el litro de leche. Están un poco más dispuestos, incluso hay primeros compradores que pagan más la leche en Francia que aquí.  Sabemos que por ejemplo en estos momentos, en Francia el precio de la leche es 10 céntimos superior en los lineales que en España.

Hemos hablado de la mala prensa que se adjudica injustamente a algunos alimentos. ¿Existe desinformación entre los consumidores?

V. N.: Hay discursos interesados en confundir y sobre todo hay mala información. Por parte de los gobiernos se debería trabajar en enfrentar esos discursos y en fijar población en el medio rural, pero fomentando mantener a los profesionales de la ganadería y la agricultura para mantener el entorno.

I. A.: Nosotros estamos trabajando en la línea de apostar por centros de interpretación para que los escolares sepan de dónde viene la leche y que los niños comprendan que los alimentos no llegan solos a los supermercados. La interprofesional INLAC está trabajando bien en este sentido de informar y se está consiguiendo dar la vuelta a discursos que se pusieron de moda hace una década en contra del consumo de leche entera y que mediante estudios científicos y comunicaciones adecuadas se ha demostrado lo saludable que es el consumo de lácteos y de leche.

Presupuesto de la nueva PAC; Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria; etiquetado de la leche con origen de producción y envasado… ¿Cómo afectan estas normativas a los socios de Kaiku?

I. A.: Durante dos años, hasta 2023, estamos en una etapa de convergencia de la PAC en la que el sector lechero se va a ver muy perjudicado. Los derechos históricos que tenía el vacuno de leche eran derechos de mucho valor. Al pasar los derechos históricos a hectáreas, quedaron derechos con valores altos. Al hablar de convergencia, donde unos derechos suben y otros bajan para converger, el vacuno de leche verá reducido su pago básico.

Desde la comunidad autónoma se ha participado en un planteamiento a nivel de cornisa cantábrica junto a Cantabria, Asturias y Galicia, en el que se pide más protección a la explotación familiar. Este es un punto fundamental para el futuro lechero de la cornisa, ya que un 25% del presupuesto del primer pilar se destinará a los ecoesquemas. Los ecoesquemas planteados hasta la actualidad están más enfocados al área mediterránea y no van a beneficiar al sector vacuno lechero de la cornisa.     Por ello, tenemos que conseguir diseñar un ecoesquema en el que entre el vacuno de leche de la cornisa cantábrica para no perder un 25% de las ayudas del primer pilar.

¿Y la norma en manejo de purines?

V. N.: En este sentido se está trabajando a nivel de cornisa para ver si podemos encontrar una salida a este tema, pues son territorios muy parecidos y estamos pensando en distintas iniciativas para dar solución en la medida que se pueda a este problema.

¿Cuál son los mayores retos de KAIKU a medio y largo plazo?

V. N.: La sostenibilidad económica, medioambiental y social (relevo generacional). En concreto, el mayor reto es rentabilizar las explotaciones y fomentar el cooperativismo o la unión de explotaciones para paliar así la falta de volumen de producción de ganaderías más pequeñas. Sería muy importante para la supervivencia porque hoy en día la explotación familiar pequeña no genera beneficios para mantener una calidad de vida normal como la del resto de la población. Porque es imposible vivir con los actuales precios y condiciones, pero no solamente a medio plazo, sino ya a dos o tres años vista.

I. A.: La cooperativa también está totalmente concienciada con el reto de llegar a la neutralidad de CO2 y mejorar nuestra huella ambiental. Estamos en ello. Queremos poner nuestro grano de arena en que el planeta sea neutro en CO2. Consideramos que es un gran reto a nivel mundial.

Las instalaciones de Iparlat, la rama industrial participada por Kaiku Soc. Coop., se encuentran desde 1995 en Urnieta (Guipúzcoa) para unificar la producción.

¿Son las cooperativas la mejor alternativa para permanecer en el sector?

V. N.: Sin duda.

¿Cuál es el tamaño medio de las ganaderías de KAIKU?

I. A.: Estamos hablando de explotaciones con una media de 800.000 litros anuales y 75 vacas en ordeño.

¿Qué efectos ha tenido la pandemia sobre la actividad de Kaiku Soc. Coop.?

I. A.: Nos ha pasado como al resto del sector primario. Pasamos de ser imprescindibles a ser olvidados. En todas las redes sociales se imponía el mensaje de la importancia del sector primario cuando comenzaron a faltar los productos de alimentación en las estanterías de los supermercados. Pero ya pasadas esas primeras semanas se ha vuelto a olvidar la figura que representa el campo.

Por último, ¿qué diríais a alguien que quiera ser ganadero/a de vacuno de leche?

V. N.: Debe tener muy claro lo que quiere, ser perseverante, que no se rinda. Tener la suficiente constancia y ganas para seguir adelante. Es un trabajo duro, pero que al final merece la pena y del que obtienes una gran satisfacción por el trabajo bien hecho.

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