El estudio extrajo la conclusión de que el consumo de un yogur al día se asociaba con un 23 por ciento menor riesgo de padecer síndrome metabólico.
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La leche de vaca y los derivados lácteos son alimentos básicos en la dieta de los niños. Eduardo Buxens

El consumo de lácteos reduce el riesgo de alternaciones metabólicas asociadas a la obesidad abdominal, según ha demostrado una revisión sistemática y meta-análisis realizada por investigadores del CIBEROBN de la Unidad de Nutrición Humana de la Universidad Rovira i Virgili (Tarragona), y publicada en la revista ‘Advances in Nutrition’.

El objetivo de la revisión ha sido valorar si el consumo de los diferentes tipos de producto lácteos (leche, yogur y queso) se asocian con el síndrome metabólico, una agrupación de factores de riesgo cardiovasculares (obesidad abdominal, tensión arterial elevada, aumento del azúcar en la sangre, colesterol HDL bajo y niveles elevados de triglicéridos en sangre) que se asocian a un mayor riesgo de padecer enfermedades del corazón y diabetes.

Tras una búsqueda de casi 300 artículos, los científicos comprobaron que aquellas personas que consumían más productos lácteos, leche y yogur, comparadas con las que consumían menos o no consumían, tenían un menor riesgo de desarrollar síndrome metabólico, especialmente si estos eran bajos en grasa.

Asimismo, durante los análisis estadísticos se hizo un estudio de dosis respuesta, con el fin de comprobar si a más consumo hay más protección, observando que el consumo de un yogur al día se asociaba con un 23 por ciento menor riesgo de padecer síndrome metabólico. Además, el consumo de lácteos enteros no se asoció con el riesgo de sufrir la enfermedad.

El trabajo, ha sido liderado por el investigador predoctoral Guillermo Mena-Sánchez, las investigadoras Nerea Becerra Tomás y Nancy Babio, del CIBEROBN y profesora agregada del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la Universidad Rovira i Virgili y el catedrático Jordi Salas-Salvadó, investigador principal del CIBEROBN, y todos los miembros del Instituto de Investigación Sanitaria Pere i Virgili (IISPV).

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