LAS CONSECUENCIAS DE LA GUERRA | El gasto en luz casi se ha triplicado y ha ayudado a disparar el coste de producción.
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Ana García

Este mes de abril no será nada fácil para los ganaderos de la Costa da Morte. A las subidas que se han ido produciendo a lo largo de los últimos meses se añadirá otra de los cereales que forman parte de la alimentación del ganado. En algunas granjas, el concentrado se incrementará entre 80 y 90 euros por tonelada, algo nunca visto y que obligará a hacer muchos números para mantener la viabilidad de las explotaciones, sobre todo porque estas preparaciones son el 40 % de lo que come una res en lactación.

Así, el mantenimiento diario de una vaca en producción ya supera los 7 euros, lo que significa que el animal deja de ser rentable si no ofrece a cambio al menos 9 con la venta de su leche. Eso se traduce en que ya no compensa tener ejemplares con medias de 25 litros por jornada. Son necesarios unos 30 para que la res valga la pena. Además, el incremento del valor de la carne, en un casi 30 %, ha hecho que la venta para el matadero se haya incrementado notablemente. Es esta una de las fórmulas que están encontrando los ganaderos para hacer frente al fuerte aumento de los gastos que están experimentando.

La otra es el precio de la leche, que ya ronda los 40 céntimos por litro, aunque serían necesarios tres más para que se compensaran el incremento en los gastos. En principio se podría incluso llegar a los 0,44 euros porque la demanda de productos lácteos en toda Europa es muy elevada, pero ahora preocupa que una vez que se repercuta el incremento en el consumidor este termine por contenerse a la hora de la compra.

La cuestión es que de alguna forma hay que hacer frente al desaforado incremento de los costes. La factura de la luz prácticamente se ha triplicado, ganaderías que hace un año pagaban 700 euros de factura ya superan los 2.000. Es el caso de la granja de Cores que lleva José Manuel Gil, quien asegura que en muchos casos solo la electricidad se lleva ya 1,5 euros de lo que se cobra por la leche, cuando antes ese gasto era apenas residual.

La principal preocupación es que los precios continúen subiendo. Ya se sabe que este mes será de incrementos, pero se desconoce hasta dónde pueden llegar. Así los que menos problemas están teniendo son los más grandes, muchos de los cuales cerraron en los primeros meses de este año el abastecimiento de los cereales necesarios para la alimentación de su ganado durante todo el ejercicio. Es el caso de Antonio Sánchez, de Langueirón, que solo asume una subida de entre el 10 y el 15 % en la soja, fundamental para aportar proteína a los animales. Para los que no pudieron realizar esta previsión o no pensaron en ella la situación es mucho más complicada ya, que el aumento en el segundo trimestre del año ha sido del 40 %.

El gasóleo también se ha disparado, llegando a los 1,44 euros en el surtidor y en los trabajos agrícola tanto de siembra como de recolección el uso de combustible es enorme. Las empresas de servicios agrícolas tendrán que repercutir el mayor gasto en sus clientes y ya han anunciado a muchos que por las primeras labores, las de siembre del maíz, cobrarán un 10 % más, un aumento pequeño que probablemente tienen en cuenta la bonificación de 20 céntimos por litro. Ya se ha notado la subida en el ensilado de la hierba.

Con este panorama, las ayudas ofrecidas por el Gobierno han sido recibidas con mucho escepticismo por parte del sector, al igual que los 3.000 euros que repartirá la Deputación a cada ganadero de la provincia.

El silo de maíz costará entre un 35 y un 40 % más que el año pasado

De momento, los ganaderos de la zona están consumiendo todavía el silo de maíz del año pasado, lo que les está dando cierto respiro en cuanto a los costes de producción. El de este año será entre un 35 y un 40 % más caro por varias razones. La principal es que los fertilizantes cuestan el doble desde el comienzo de la invasión de Ucrania. Buena parte de estos productos procedían de Rusia y ahora ha habido que buscar otros mercados y a un precio más alto. También han subido mucho los carburantes y en las tareas agrícolas el gasto es enorme.

El coste total del ensilado estaba el año pasado en los 1.200 euros la tonelada, pero para este campaña los ganaderos ya esperan que ronde los 2.000 euros. Lo único que apenas se ha encarecido es la semilla de todo el proceso

El maíz es el forraje base para todas las explotaciones de la Costa da Morte, porque tiene un fácil manejo y porque produce una gran cantidad de materia seca en muy poco tiempo, ya que apenas necesita de 160 días en la tierra.

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