La interprofesional Láctea (InLac) ha instado a luchar para que la leche no sea usada como producto reclamo o gancho en los lineales de las cadenas de los supermercados, así como a buscar salidas ante el "imparable" aumento de los costes, según ha informado en un comunicado.
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Industria láctea

“Debemos buscar salidas frente al imparable aumento de los costes de producción y energéticos, agravado tras la invasión de Ucrania, y luchar por que la leche no se utilice como producto gancho en los lineales”, ha asegurado el presidente de InLac, Ignacio Elola, durante la presentación de la publicación ‘El sector lácteo en España’.

En el encuentro, Elola ha señalado la necesidad de poner en valor el trabajo de los profesionales del lácteo. “Necesitamos que la sociedad sea consciente del trabajo que existe detrás de cada vaso de leche, yogur, porción de queso o cualquier otro alimento lácteo que consuma”, ha indicado.

El presidente de InLac ha valorado el papel capital que juega el sector lácteo desde el punto de vista económico y social, así como para la vertebración del medio rural y el mantenimiento de los ecosistemas, sin olvidar el papel de la ganadería en la prevención de incendios.

“España es hoy el séptimo mayor productor de leche de vaca de Europa, tras Alemania, Francia, Reino Unido, Holanda, Italia e Irlanda. Somos la mayor potencia en leche de oveja, solo superados por Grecia, y la segunda en leche de cabra, después de Francia”, ha recordado.

También ha subrayado que España cuenta con un “sector innovador y muy profesionalizado”. “Quiere seguir apostando por la excelencia en la producción y por consolidar el liderazgo en los mercados internacionales en beneficio de nuestros ganaderos, cooperativas, industrias, medioambiente y, por supuesto, de los consumidores”, ha indicado.

De esta forma, el lácteo tiene que afrontar el incremento de los costes (electricidad, carburantes, pienso o mano de obra), así como los efectos derivados de la sequía y la escasez de recursos hídricos, continuando con su apuesta por la sostenibilidad y la economía circular.

Además, entre sus retos está el de atraer talento y fomentar el relevo generacional para garantizar su continuidad, impulsando la formación y la cualificación de los productores en el manejo y la gestión de las explotaciones.

60.000 empleos directos

España se posiciona como una potencia europea por la dimensión y eficiencia de su estructura, con más de 20.600 ganaderos dedicados a la producción de la leche.

De ellos, 12.500 profesionales lo hacen en la producción láctea procedente de la vaca (61%), 4.800 de cabra (23%) y 3.300 de oveja (16%), además hay más de 1.500 centros autorizados para su recogida y transformación, que generan más de 30.000 empleos, el 8,5% del total del conjunto del sector agroalimentario, y un volumen de negocio superior a los 9.500 millones de euros.

El lácteo destaca también por su peso específico desde el punto de vista económico, con una facturación anual de 13.000 millones de euros en el conjunto de los eslabones de la cadena (producción, transformación y comercialización), así como del empleo, al aportar más de 60.000 puestos de trabajo directos, y de su apuesta por la innovación y la excelencia, configurándose como una industria fundamental por su contribución al desarrollo rural, la fijación de la población al territorio, la soberanía alimentaria, la salud pública y el medioambiente.

Flexibilidad

El presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, ha destacado la reconversión que ha experimentado esta industria, adaptándose a los diferentes retos como la globalización, las mejoras tecnológicas y las nuevas políticas comunitarias. “Creo que la búsqueda de la rentabilidad ya no es tanto la mejora de la competitividad, pues creo que este sector, sobre todo, en la parte de la producción, ha hecho los deberes en esta reconversión, y hoy en día la producción media española está a la altura de la media comunitaria”, ha explicado.

“Debemos enfocarnos en la última milla y analizar cómo podemos agregar valor, que lo da la diferenciación de procesos y productos, y también el posicionamiento de marca, que es un elemento clave para poder garantizar el reconocimiento del verdadero valor de la leche y de los productos lácteos por parte del consumidor”, ha indicado.

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