Alerta e incertidumbre sobre su futuro a causa de la cuarentena.
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Planta de lácteos de Mastellone

Entre enero y marzo pasados, la dueña de La Serenísima incrementó su rojo en $801 millones frente a igual lapso del 2019 por la ca´da del consumo.
El mayor productor de leche del país, Mastellone Hermanos, acumula una pérdida integral de $1.470 millones entre enero y marzo pasado contra un rojo de $661 millones en el mismo período del año pasado.
Es decir, que en tan sólo tres meses y sin tener todavía en cuenta los efectos económicos de las medidas para combatir el coronavirus, la láctea incrementó su rojo en $801 millones.
Así surge del estado de resultados trimestrales que la dueña de la marca La Serenísima acaba de presentar a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y en el cual también refleja ventas por $13.400 millones contra $12.109 millones del primer trimestre del 2019.
Mastellone: pérdidas que se acumulan
Los datos negativos se dan unas semanas después de que Arcor incrementara su tenencia accionaria en la láctea al 48,78% junto a Bagley Latinoamérica, abonando u$s3.9 millones, en el marco del proceso iniciado en el 2017 y que se extenderá hasta completar el 51% del capital.
Tanto la alimenticia cordobesa como Mastellone no logran modificar sus situaciones comerciales y acumulan pérdidas año tras año, en medio de la recesión y la crisis cambiaria que complica a la economía local en general y a la industria alimenticia en particular.
De hecho, el año pasado, Mastellone cerró su balance con una pérdida de $50 millones que se originó fundamentalmente en la caída del consumo de productos lácteos en el mercado interno, sumado a la devaluación de la moneda nacional.
Esto, a pesar de que según un informe del Observatorio de la Cadena Láctea de la Argentina (OCLA), fue el año pasado la empresa que más litros de leche procesó por día, llegando a los 3.315.068.
En la actualidad, la láctea destina el 90% de su producción al desarrollo del mercado interno, cada vez más complicado lo el escenario recesivo y también por las consecuencias que el combate contra la pandemia del Covid-19 está causando en todos los ámbitos de la producción nacional.
La actividad, golpeada por el coronavirus
Si bien las actividades de Mastellone no se encuentran limitadas por el cepo sanitario, en su balance de marzo pasado la firma asegura que “las medidas que se están adoptando para combatir el virus están teniendo un efecto significativo, no solo en las personas sino también en la actividad económica en general”.
Y aclara que “en vista del curso que han tomado los eventos, a la fecha de preparación de estos estados financieros todavía es prematuro hacer una evaluación detallada o cuantificación de los posibles impactos que el Covid-19 podría tener en la sociedad, debido a la incertidumbre sobre su duración y profundidad de sus efectos”.
Sin embargo, recuerda que continúa operando sin mayores inconvenientes, por quedar exceptuada del aislamiento social preventivo y obligatorio dispuesto por el articulo 6, apartado 12 del Decreto 297/2020 emitido por el gobierno nacional el 20 de marzo pasado.
También advierte que al no poder preveer la posible duración de la cuarentena en el país, así como sus efectos entre sus clientes, empleados y proveedores y sus consecuencias en futuros resultados y situación financiera, “la gerencia de la sociedad continuará monitoreando la situación para tomar las medidas que considere pertinentes según el contexto”.

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