El proyecto promueve las etiquetas negras con advertencias para la salud, lo que discrepa con las normas para el Mercosur. Peligra el quórum.
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

En un durísimo comunicado, el presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja, salió al cruce del proyecto de ley que tiene fecha para tratarse este martes el Congreso.

Al respecto, criticó la iniciativa del oficialismo basada en las etiquetas negras que se usan en Chile para advertir a la población acerca del exceso de sodio, grasas o azúcares y advierta a los niños acerca del consumo de cafeína y edulcorantes en los productos de la góndola. La Copal lleva meses pidiendo que el etiquetado se coordine con el Mercosur para que la industria nacional no quede en desventaja frente a la de otros países del bloque.

Puntualmente, señaló que siempre estuvo a favor del etiquetado frontal, pero que desde el oficialismo difunden lo contario.

“Todo este proceso deja en evidencia la dificultad de mantener un debate con coherencia cuando hay un prejuicio ideológico por encima de la necesidad de informar certeramente al consumidor, lo que llevaría a una ley apresurada sin reales beneficios al propio consumidor”, dijo Funes de Rioja, también presidente de la UIA.

Todo este proceso deja en evidencia la dificultad de mantener un debate con coherencia cuando hay un prejuicio ideológico por encima de la necesidad de informar certeramente al consumidor, lo que llevaría a una ley apresurada sin reales beneficios al propio consumidor

En el sector consideran que la Ley de Etiquetado Frontal con la redacción actual pude convertirse en otra Ley de Alquileres, cuyos resultados disten de ser los previstos por los legisladores y termine golpeando a los productos argentinos que se venden en el exterior con el mismo packaging.

Como consignó, LPO el proyecto de ley tuvo dictamen el 15 de julio, después de más de un semestre de debate, y consiste en obligar que los alimentos y bebidas analcohólicas informen sus nutrientes críticos con una etiqueta octogonal, de color negro y letras blancas, que ocupe al menos el 5% del tamaño del envase.

Cabe recordar que parte de los reclamos de Copal radican en que el sello no sea tan visible y en que discrepan con que las definiciones de nivel “crítico” de nutrientes se tomen los valores de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que serían más exigentes que los utilizados para políticas domésticas.

En el comunicado de este lunes, la Copal advirtió que manifestó “en reiteradas oportunidades frente a las autoridades pertinentes, el desconocimiento del impacto que esta norma generaría en el vínculo con la región, en caso de avanzar tal y como fue redactada, apartándose de los avances producidos para tener una norma Mercosur al respecto”.

Específicamente, Funes de Rioja aseveró que: “Quienes debían preservar el vínculo con el Mercosur y consensuar con la mirada de la industria, no lo hicieron. Si bien es sabido que ese es el ámbito adecuado para la armonización normativa, en estos meses se han resuelto de manera unilateral cuestiones estratégicas para la integración productiva y la proyección de nuestros mercados”.

Te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Para comentar o responder debes 

o

Notas
Relacionadas