Crítica es la situación que vive el sector agropecuario y ganadero de la provincia de Loja. El bajo consumo de productos incide de forma significativa. A ello se suma otras circunstancias como los altos costos de los insumos veterinarios y fertilizantes.
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Ángel Ruiz Ruiz, ganadero del cantón Sozoranga.

La escasa comercialización que registran los productos agropecuarios como la carne y la leche, trae inconvenientes para quienes se dedican a la actividad en esta provincia. Solicitan a las autoridades adoptar medidas para contrarrestar el impacto negativo en su economía.

Nicolás Sánchez Paladines, exdirigente de la Asociación de Ganaderos en la provincia de Loja y quien se dedica a la actividad por más de 25 años, dice que en los últimos meses la situación es más crítica. “Los altos niveles de pobreza, desempleo, hace que la gente compre lo mínimo”. El consumo de yogurt y queso se redujo en más del 20%, “eso era el margen de ganancia”.

Mejorar

Refiere además que, las industrias compran menos leche para producir yogurt porque con las clases virtuales los estudiantes ya no necesitan llevar lunch o refrigerio escolar. Sin embargo, los costos de los insumos e impuestos son los mismos.

Las ganancias no se equiparan con los altos costos de producción. Es necesario establecer una mesa de diálogo, entre las autoridades y profesionales vinculados con el área agropecuaria que conozcan la problemática para que se dé una reactivación adecuada, precisa Sánchez Paladines.

Inconvenientes

Los inconvenientes en los cantones son los mismos. Ángel Ruiz Ruiz pertenece a la Asociación de Ganaderos de Sozoranga, uno de los cantones con mayor producción. Tiene experiencia en la rama por más de 40 años. Acota que la realidad que se vive en zonas rurales es más compleja.

Los altos costos de insumos veterinarios no se equiparan con las ventas. Por ejemplo, un litro de leche lo expenden a USD 0.50; queso USD 2. Esto ocasiona que los ganaderos incluso se retiren de este trabajo porque no registran utilidades. “Los pecios no responden a los gastos y esfuerzos del ganadero”, precisa.

Venta

También en Sozoranga se opta por vender las cabezas de reses a ganaderos de otras provincias, para que allá sean despostadas. Un toro de 20 arrobas, el precio oscila en los USD 800 y una vaca, entre USD 500 y 600. Compradores de Guayaquil, son los clientes principales, acota Ruiz.

Por varias ocasiones se solicita a instituciones estatales provean de insumos agropecuarios, fertilizantes, pero no hay respuesta. Piden, además, se regularice el precio de la leche y sus derivados. (I)

Dato

-La disminución de las ventas de productos lácteos empezó en marzo de 2020, no solo de compras provenientes de empresas procesadoras de lácteos, sino a nivel del consumidor final. Hasta la fecha no logra reactivarse.

El cierre de restaurantes, cafeterías, hoteles y la ausencia de estudiantes en colegios y escuelas por la pandemia, incide.

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