“Los tamberos de mi escala estamos todo el día con la lapicera y la calculadora en la mano para evitar fundirnos”, resume sin medias tintas
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Gisel Ferrero: pasión por el tambo

“El primer día que ingresé al tambo, el camión se llevó solo 1300 litros. Estabamos quebrados productivamente, pero al menos no teniamos deudas”, dispara Gisel Ferrero, radióloga, egresada de la Universidad Nacional de Córdoba, devenida en empresaria agropecuaria con campo propio en Raquel, provincia de Santa Fe. Su historia traza el camino diametralmente opuesto al sufrido por los miles de establecimientos lecheros que sucumbieron en las últimas dos décadas.

En las 190 hectáreas de “La Ponderosa” la histórica cría de Shorton le dio paso a las vacas Holando hace 23 años, pero desde hace solo cuatro, vive una verdadera transformación que llevó su producción desde una situación de crisis casi terminal a entregar más de 3000 litros diarios a la canadiense Saputo y proyectar un nuevo salto en los volumenes de cara la primavera de 2022.

“El cambio fue muy lento, con poca plata, deudas y mucho miedo. Así fue como empecé a implementar medidas para revertir la situación”, resume Ferrero su toma de posición, en 2017. “Aún no salimos a flote, pero estoy a punto de sacar la cabeza. Todo lo que venimos haciendo, con el apoyo de un equipo incodicional incluida la firma que recepciona nuestra leche, dará sus frutos el próxmo año”, adelanta en diálogo con Agrofy News la empresaria que espera llevar su producción a los 4500 litros diarios, más de tres veces lo que encontró cuando se hizo cargo de la administración.

La muerte de Maria Ester Galoppo, su madre, precipitó el ingreso de Ferrero a la gestión del establecimiento hace menos de un lustro. Su padre, Carlos, no ofreció resistencia. “Siempre estuve conectada con el campo y me movilizaba mucho ver que las cosas no se hacían bien y el sistema estaba colapsado, pero no podía intervenir”, admite la productora y agrega: “Si había que sembrar tantas hectáreas de alfalfa o hacer tacto todos los meses, ellos solían verlo como gasto y no como una inversión. Sin embargo, me trasmitieron amor por el campo y apenas pude ingresar, pusé todo de mí para revertir la situación”.

En la práctica, en aquel momento, “La Ponderosa” tenía solo 20 hectáreas de alfafa y las vacas producían entre 14 y 16 litros diarios de leche con un plantel de 80 animales en ordeño. Había un claro margen de mejora. “Hoy, tenemos un 70% de la superficie con alfalfa implantada y el resto se destina a reserva para todo el año. A su vez, las vacas, en un sistema netamente pastoril, producen entre 23 y 24 litros de promedio y el plantel asciende a más de 130 animales en ordeño”, compara Ferrero y adelanta los próximos pasos: “Vamos a llevar el número a 200, todo con reposición propia. A su vez, con el asesoramiento de mi veterinario, sumamos un porcentaje de raza Jersey a las vacas Holando”.

Si hoy la producción por hectárea ronda los 5300 litros al año, el panorama de corto y mediano plazo que traza el equipo de trabajo que lidera Ferrero busca multiplicar por dos ese monto e incluso superar los 11.500 litros por hectárea, siempre con recursos propios.

“Voy siempre detrás de la cantidad de litros producidos y con el fin de poder cerrar las cuentas, más allá del precio de la leche, sobre todo porque nosotros no lo fijamos”, afirma la empresaria que, a su vez, sostiene que la lechería es una actividad en donde muchas veces te sentís desamparado. “Los tamberos de mi escala estamos todo el día con la lapicera y la calculadora en la mano para evitar fundirnos”, resume sin medias tintas. “Tenemos pasión por el tambo, porque a tranquera cerrada, podría sacar $600.000 por mes de renta. Es el amor que tenemos por las vacas, el trabajo y ganas de progresar lo que nos lleva a seguir con el tambo”.

Transformación del tambo: ¿Cómo lo hizo?

“La primera medida que tomé fue sumar pasto para incrementar la dieta. Así también, agregué balanceado, inicialmente con 5 kilos de alimento por animal. Sin embargo, nada fue sencillo y surgieron complicaciones”, advierte Ferrero. “En 2017, sufrimos una sequía extrema. Había vacas caídas por el déficit nutricional, pero tuve un equipo de trabajo que me acompañó desde el primer momento, desde un ingeniero, el veterinario, mi contador y un tambero incondiconal”, sostiene la productora que, inicialmente no tuvo mucho margen de tiempo para evaluar alternativas. “Si bien pude optar por alquilar el campo, tengo un gran equipo humano con ganas de trabajar que me llevó a seguir”, afirma.

El paso siguiente fue el endeudamiento. “Mi contador siempre me advirtió que iba a llevar 10 años revertir la situación y eso me daba mucho miedo, lo llamaba y le decía ‘Alfio, me fundo’ y siempre, supo guiarme y por eso estamos acá”, repasa Ferrero que, también cuenta con el apoyo de su hermana Geraldine, profesora de Historia, radicada en la ciudad de Rafaela, y accionista del campo.

Otro de los aliados incodicionales en este proceso fue la firma Saputo. “Necesitaba un ‘Tío Rico’ para salir de la situación con la que me econtré y ellos siempre estuvieron, incluso en los momentos más duros”, reconoce y agrega: “Saputo me financia hasta el 70% de la liquidación de leche. En un inicio, necesitaba $1,5 millones para sumar un lote de 50 vaquillonas y me lo financieron a tasa cero”.

Marcelo Santillan acompaña los destinos de la familia Ferrero desde hace 30 años. “Su rol como tambero también explica la transformación que vivimos, porque tuvo que adaptarse a los cambios que vivió el establecimiento”, señala la empresaria y avanza: “todos estos años, estuvimos preparando el terreno para el 2022. Se hicieron muchas mejoras, es decir, estamos siempre reinvirtiendo y con la chequera explotada para alcanzar los resultados”.

Ferrero acaba de sumar un nuevo rol como miembro de la Mesa de Lechería. “No tengo complejo de inferioridad por ser mujer, de hecho me siento a la par de los hombres e incluso muchas veces por encima, porque tenemos la cintura de estar en varios lugares a la vez”, cierra.

* Periodista de negocios especializado en empresas de familia (Twitter: @facusonatti)

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