Aunque ahora resulte un tanto extraño, entre 1995 y 1996 el cielo del país era surcado por un dirigible de la empresa láctea. Conoce los detalles detrás del abrupto final
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¿Cómo olvidarse del dirigible de “La Serenísima”? Al menos si tenés más de 30 años seguro lo viste (o lo escuchaste) volar.

En mi caso tenia 8 años cuando lo vi volar por el cielo de Gerli, tengo el vago recuerdo de haberlo visto de camino a la escuela o la salida. Toda una movida publicitaria difícil de pensar en estos días, pero sí, eso paso a mediados de los noventa.

La historia del dirigible comienza en 1995 cuando la empresa láctea La Serenísima se embarco en una campaña de marketing inédita en el país: usar un dirigible para hacer publicidad.

El Dirigible La Serenísima fue una aeronave fabricada por la Airship Industries modelo 600HL (con la góndola más pequeña del modelo 500HL). Este dirigible había sido fabricado en Estados Unidos y armado en la ciudad bonaerense de San Nicolás.

El primer esquema de color con el que voló incluía de un lado de la aeronave el logo de la empresa y por el otro la leyenda “Toma yogur con GG”, la cual posteriormente fue reemplazada por otro logo de la empresa en color verde. Medía 20 m de altura y 70 m de largo. Su altitud de crucero era de entre 300 y 500 m, con una altura máxima de vuelo de 1000 m. Contaba con dos motores Porsche, una capacidad de 63.000 m³ de helio y podía transportar dos tripulantes y cinco pasajeros.

Cuando partía de su base ubicada en el desaparecido aeropuerto internacional de Don Torcuato, para recorrer otras provincias debía siempre estar acompañado por un equipo de tierra, esto es alrededor de siete vehículos que tenían que ir a la par del dirigible para brindarle soporte.

El dirigible por el país y su éxito publicitario

La aeronave fue piloteada por lo menos por cuatro personas: Bob Fowler, un norteamericano oriundo de Massachusetts, John Fox (Australiano), y dos Argentinos: José María Vaca y Rolf Hossinger, quien fue comandante en Aerolíneas Argentinas. Recorrió muchas provincias, empezando por Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza.

A pesar de maravillar a niños y adultos a su paso, cuenta la leyenda de que en varias ocasiones el dirigible fue atacado a balazos desde tierra firme, afortunadamente estos incidentes nunca habrían pasado a mayores.

Según la empresa Vuelo Aventura, responsable detrás del dirigible, La Serenísima incremento en un 35% sus ventas en los siguientes 6 meses desde que se hizo el primer vuelo. Además eran famosas las replicas en miniatura del dirigible que eran parte de la promoción, hoy se los puede encontrar en Mercado Libre por un precio que oscila entre $1900 y $2500.

La caída del dirigible de La Serenísima

En noviembre de 1996 durante un viaje por la provincia de Santa Fe el dirigible se encontró con un frente de tormenta muy severo que lo hizo aterrizar de emergencia. No hubo que lamentar víctimas aunque la aeronave quedó totalmente destruida.

Según el informe de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil: “El dirigible realizaba un vuelo de propaganda por distintas localidades del norte del país y regresaba a Buenos Aires. El día 22 debía reiniciar el vuelo 1215 haciendo el tramo Ceres-Rosario, con escala en Rafaela, para un posible reabastecimiento. La aeronave era acompañada por un equipo constituido por siete vehículos dentro de los cuales estaba el vehículo que permitía los aterrizajes normales (Mastrack) al cual se aferraba el dirigible en tierra. La tripulación constituida por dos pilotos pidió la información meteorológica para despegar de Ceres el 22 a las 8.00 horas”.

El informe afirma que “la oficina meteorológica recibió y entregó los Metares de las 06.00 y 07.00 horas pero el comandante del dirigible no esperó los de las 08.00 horas. El N 601 LP despegó de Ceres hacia Rosario a las 08.42 horas. El equipo de apoyo replegó la torre del Mastrack y partió detrás del dirigible. Dieciocho minutos después del despegue, el Comandante recibió la información del equipo de apoyo, que Rosario iba a cerrarse dentro de las dos horas. El comandante decidió cambiar el destino a Santa Fe. El equipo de apoyo seguía al dirigible a unos 20 km detrás por la ruta 34. Este equipo se adelantó llegando a Rafaela antes que el dirigible”.

“El jefe del mismo notificó al comandante que el frente frío ya se encontraba afectando a Rafaela que no iba a poder arribar a esta localidad. El comandante puso rumbo a Esperanza y poco después a San Justo (Santa Fe). En la zona de Campo Andino fue alcanzado por el frente, realizando un aterrizaje de emergencia. La tripulación intentó desinflar el dirigible, pero al no completarse la emergencia, fue arrastrado por el fuerte viento a unos 3 km del lugar de descenso donde resultó destruido. El piloto y copiloto resultaron ilesos”.

De esta manera llegaba a su fin una campaña inédita e innovadora, difícil de imaginar 25 años después, pero para aquellos que lo vimos volar será algo que siempre vamos a recordar.

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