En su cuenta de Twitter Zavala escribió que “por medidas sindicales” se están generando “atrasos en la recolección de leche”, lo que llevó “al límite la capacidad de almacenamiento en los tambos”.
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Hace unos días el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, dijo que hay medidas sindicales que acaban perjudicando a otros trabajadores. El comentario fue hecho al responder una consulta sobre el conflicto y las medidas sindicales en el puerto de Montevideo, pero vale para la situación denunciada este jueves 21 por el productor de leche y gremialista Justino Zavala.

Además de productor y gremialista, Zavala es un referente serio del sector lechero, cuya opinión y observaciones suelen ser consultadas por actores del rubro como por la prensa agropecuaria.

Ayer en su cuenta de Twitter (@zavala_justino) Zavala escribió que “por medidas sindicales” se están generando “atrasos en la recolección de leche”, lo que llevó “al límite la capacidad de almacenamiento en los tambos”.

Agregó que los establecimientos están “al borde de tirar leche” pues deben “seguir ordeñando y evitar problemas sanitarios en las vacas”.

EL EFECTO BOOMERANG.

Hasta aquí las manifestaciones de Zavala en las redes sociales. Sin embargo cabe precisar que las vacas se deben ordeñar todos días porque la producción de leche está en la naturaleza del animal y obviamente no deja de hacerlo porque haya un conflicto sindical. Es absurdo tener que explicar cosas tan básicas, pero hay que hacerlo.

Aquellos que integran cualquiera de los eslabones de la cadena láctea saben muy bien cómo funciona la lechería, y que el no retiro de la materia prima de los tambos genera acumulación que rápidamente supera la capacidad de almacenamiento en los establecimientos, y cómo las vacas deben ser ordeñadas para evitar problemas sanitarios -como dice Zavala en su tuit- la única solución es tirar el producto.

Todos lo saben, por lo que no hay ignorancia en el daño que causan. Da la impresión que no les importa.

Cabe esperar que prime el sentido común de quienes deciden paralizar la actividad y levanten las medidas porque no hay razón para generar pérdidas en los productores que viven al límite y con los números ajustados, cuando no en rojo y a pérdida. Por algo uno de los dramas del sector productivo es el cierre de los tambos.

Además se da la paradoja de que esos mismos que con su acción sindical causan pérdidas en los productores, tienen su trabajo porque éstos existen, por lo cual esas medidas generan un profundo daño al tambero, a la industria y a todos los que directa o indirectamente tienen allí una fuente laboral e ingreso económico. Y eso incluye a los que toman las medidas sindicales, aunque se engañe creyendo que no.

Sólo una mente muy cerrada no podría ver el efecto boomerang que hay ahí.

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