El grupo Lence lidera un proyecto innovador que pretende aplicar la alta tecnología al sector lácteo.
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Carmen Lence junto a Javier Arias y Francisco Conde. ALBERTO LÓPEZ

Seguir el rastro de la leche o los yogures desde el prado a la nevera del supermercado y garantizar la calidad de todo el proceso está más cerca gracias a la aplicación de las nuevas tecnologías al sector lácteo. Esa idea es, a grandes rasgos, el proyecto innovador en el que el grupo Lence, propietario de Leche Río, lleva trabajando un año de la mano de varias empresas tecnológicas y varias ganaderías. Una iniciativa bautizada Milkchain con la que Galicia da un paso hacia liderar la innovación en el sector lácteo.

«Trabajamos para conseguir la trazabilidad total de nuestros productos», resume Carmen Lence, abarcando tanto la posibilidad de que los clientes conozcan al detalle lo que consumen, como que la compañía tenga controlada su producción en todo tipo de aspectos, garantizando la calidad en todo momento.

Para convertir esa meta en realidad es necesario incorporar a la industria láctea procesos de digitalización en todas las fases, de manera que se recabe información sobre cómo se cuidan y alimentan las vacas, su ordeño, el transporte de la leche y su procesado. Un volumen ingente de información importante que se almacena en la nube y que se puede analizar para mejorar la calidad, la producción y la sostenibilidad.

Integrantes del proyecto

El proyecto Milkchain arrancó hace casi un año con Lence ejerciendo de empresa tractora de una iniciativa en la que comparte objetivos con otrasentidades. La Xunta, a través de la consellería de Economía, aporta el 75 % de la financiación total del proyecto, fijado en 1,2 millones de euros. Para presentar los avances hechos hasta ahora, este miércoles todos los integrantes participaron en la presentación del plan, cuyo plazo de ejecución es de 27 meses y que deberá generar o mantener 27 puestos de trabajo.

En el encuentro, cada empresa expuso su aportación a Milkchain. Pablo Saa, de Proymaes, una firma de O Porriño dedicada a la automatización industrial, describió la importancia de que se pueda acceder, a través de un código QR a toda la información relativa a un brick de leche, por ejemplo. Desde la procedencia de la materia prima al tipo de explotación en el que se cría la vaca. «Cada botella que sae da liña piloto permite obter esa información e a codificación tamén permite mellorar o control da empresa», resumió.

La innovación tecnológica también se puede aplicar al cuidado del ganado, y ejemplo de ello es el trabajo que realizan desde Innogando. Eloi López, su responsable, recuerda que la tecnología permite sensorizar a las vacas y su contexto ambienta. «É posible controlar o estado dos animais, e mesmo se sabe que hai unha especie de hormona da felicidade das vacas que é medible no leite, e que polo tanto permite analizar tamén a súa calidade». Porque, a vacas más felices, mayor calidad de la leche.

Dentro del proyecto Milkchain se incluye la creación de una aplicación que la lucense Himikode ha desarrollado en base a la propia tecnología de Leche Río. El reto que persiguen con la aplicación es recoger datos y procesarlos para ofrecer al consumidor una información lo más personalizada posible. Es decir, en base a las particularidades de cada cliente, se le puede recomendar consumir una leche desnatada, un yogurt proteico, así como otras propuestas vinculadas a la salud, tal y como describió Noemí Rodríguez.

La firma PS Vet, de Boqueixón, también es otra de las que colabora en el proyecto. Su responsable, Iván Cid, destacó la necesidad de manejar datos en origen. Apuestan por un control exhaustivo de la seguridad alimentaria de la leche y su la aplicación digital. «É moi importante que as gandeirías coñezan os seus datos. Podemos ser máis competitivos a nivel español e europeo», defendió.

La gerente de Datalife, Lucía Castro, definió la importancia de ir monitorizando cada parte del proyecto. En su caso, participaron en el inicio, ahora continúan en el desarrollo y, una vez que esté finalizado, apuesta por extender los resultados a todo el ecosistema lácteo, empresarial y formativo.

Para Jesús García, director de operaciones de Lence, «este es un proyecto muy especial porque pone en valor la colaboración». Destacó que lo que buscan es certificar la trazabilidad, garantizar la transparencia y avanzar en la innovación láctea. «Desde cualquier parte del mundo se va a poder saber, por medio de un código QR, toda la trazabilidad de un litro de leche».

La apuesta de la Xunta

El conselleiro de Economía, Francisco Conde, puso énfasis en la importancia de que las empresas trabajen de forma colaborativa para sacar adelante proyectos de esta índole. Subrayó la importancia que tiene en el sector lácteo que haya relevo generacional, la relevancia del papel de la mujer en el sector lácteo, así como la relevancia de trabajar de forma conjunta para poner en valora la colaboración. «El lácteo es un sector estratégico para Galicia y este proyecto permitirá que cada empresa pueda trabajar en la mejora de su competitividad. El futuro pasa por la innovación y por anticiparse a lo que se necesita».

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