Tradicionalmente, el corazón de la actividad gremial lechera ha estado orientado a intentar resolver las diversas problemáticas asociadas a la influencia del mercado en el desarrollo de la producción, aspectos vinculados al mejoramiento constante de la competitividad y la interacción con los actores del Estado para conseguir que las políticas públicas tengan un enfoque de fomento y no de entrampamiento.
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José Luis Delgado

Esa ha sido la agenda habitual de organizaciones como la nuestra, pero en la última década en APROVAL llegamos a la conclusión de que había una agenda relevante y decisiva para el futuro de la producción lechera, pero que no estaba siendo abordada y permanecía casi invisible ante la presión por ocuparnos de la coyuntura.

Ahí fueron apareciendo la necesidad de cambiar el tradicional discurso de lamento por los males que -en forma permanente- supuestamente nos aquejaban, hacia una mirada más proactiva y positiva respecto de una actividad que nos apasiona y pretendemos proyectar a las futuras generaciones.

Fue cuando nos dimos cuenta que el camino tradicional no nos llevaría a buen puerto y dimos un giro radical para comenzar a hablar de una actividad que no sólo es relevante en términos productivos y económicos, sino que además representa un espacio de desarrollo personal y profesional atractivos y cada vez más desafiante en términos tecnológicos.

Adicionalmente, comenzamos a percibir la importancia de reconocer que en la cotidianeidad de nuestras actividades productivas somos parte de un entorno rural que ameritaba nuestra atención y respecto del cual no siempre habíamos prestado la atención suficiente.

De ahí ha surgido el interés por generar diversos vínculos con las comunidades en torno a las cuales se desarrollan nuestras labores, ya que entendemos que se trata de un proceso relevante y estratégico para la sustentabilidad social de la producción lechera.

En este contexto, hace unos años comenzamos a itinerar a través de la región con la exposición fotográfica que cada año recoge el quehacer de la lechería a través del lente de nuestros asociados, familiares y colaboradores.

Además, con el fin de relevar el rol de los lácteos en el marco de una alimentación saludable, también hemos apoyado diversas iniciativas regionales deportivas y culturales, que nos han permitido posicionar en terreno la importancia de la leche y sus derivados.

Estas nuevas áreas de trabajo gremial nos han posibilitado colocar a la producción de leche en un estado diferente al que habíamos alcanzado con nuestra agenda tradicional y confiamos en que será una inversión determinante en el futuro de nuestra actividad.

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