Uruguay |23 abril, 2018

Lecheria | La lechería ve algunas buenas señales

Los precios satisfactorios no alcanzan a todos, el endeudamiento agobia a los productores y a la industria y persisten las dificultades financieras, pero la sequía va quedando atrás y los pastoreos se traducen en una producción mayor.

La producción lechera de abril puede dar una sorpresa favorable. En algunas zonas lecheras, como los alrededores de Tarariras, la sequía quedó atrás y los verdeos y praderas empiezan a rendir en pastoreos que se traducen en más producción.

El desempeño es dispar. A los productores grandes y eficientes que remiten a Conaprole los números les cierran. El resto la lucha. La cooperativa –que capta la mayoría de la leche de Uruguay– sostiene precios interesantes, pero las pequeñas y medianas empresas no pueden pagar lo mismo.

El sector lácteo sigue dando pelea, la remisión a Conaprole en el primer trimestre del año aumentó casi 8% y la situación climática ha mejorado en los últimos días, pero la lechería continúa atravesando una situación compleja con un endeudamiento que se ubica por encima de los US$ 570 millones entre productores (US$ 316 millones) e industrias (US$ 256 millones).

La clave para seguir o no

Como en la agricultura, el financiamiento para muchos es la diferencia entre seguir y no seguir.

La mejora en el precio pago por las industrias a los productores respecto al año anterior no alcanza para resolver el problema de endeudamiento de las explotaciones lecheras, lo que también abarca a la industria láctea.

El precio recibido por los productores lleva un año prácticamente sin cambios. A febrero de este año según Inale está 1% por encima del de febrero de 2017. Es un precio sensiblemente mejor al del año terrible (2016). Los precios actuales están 29% por encima, en pesos nominales, pero están por debajo nominalmente de los precios de 2014, cuando se cobraba más de $ 10 por litro de leche producido.

El precio de la leche ha cambiado más por la composición en sólidos –grasa y proteína– que por decisiones de las empresas.

Así, en los meses de menor producción pero más concentración de sólidos, el precio se acerca a los $ 10 por litro, y en los meses de más producción se recuesta sobre los $ 9.

La realidad tras los precios

Pero esos precios promedio esconden un persistente desfasaje entre lo que paga Conaprole y lo que pagan otras industrias más pequeñas y que atraviesan situaciones angustiantes en lo financiero, o cuyos números no cierran pagando precios mayores.

Los medianos y pequeños productores, especialmente los que remiten a las industrias chicas, son los que atraviesan una situación más complicada.

Mientras el precio de Conaprole de marzo fue de $ 10,23 por litro promedio –con 3,9% de grasa y 3,47% de proteína–, las empresas chicas se encuentran un peso o más por debajo.

Y mientras en el primer trimestre Conaprole tuvo 8% más de leche recibida, el crecimiento del conjunto en los primeros dos meses del año fue menor, lo que revela que tal vez el resto no esté creciendo.

En febrero la remisión aumentó 5% interanual (126 millones de litros) según los datos del Instituto Nacional de la Leche (Inale) y los envíos de leche a Conaprole en marzo aumentaron 10% respecto a un año atrás, fundamentalmente debido a las buenas condiciones en las que se dieron las pariciones tempranas de otoño.

Alejandro Pérez Viazzi, vice presidente de Conaprole, dijo que abril viene siendo un mes récord. En la primera quincena la remisión se ubica 16% por encima que en el mismo período de 2017 y en lo que va del año un 9% por encima. Se remiten a planta 3,5 millones de litros de leche por día.

Pérez Viazzi atribuye la mayor remisión a varios factores: “con el aumento de los costos el productor trata de ser más eficiente para licuar costos, la reposición tiene un valor bajo en comparación con el promedio histórico por lo que los productores están comprando animales jóvenes y por último las mejores condiciones climáticas”.

En el acumulado de los 12 meses cerrado febrero, el volumen remitido alcanzó los 1.893 millones de litros, 6% arriba de los 1.782 millones en el acumulado en marzo 2016-febrero 2017.

Si bien hay una mejor relación en dólares para la compra de insumos, el período seco ha llevado a un aumento en el uso de raciones y concentrados.

Darío Jorcín, productor lechero de Colonia, dijo que “financieramente hay un problema importante, muchos productores no han pago raciones, compras de terneras ni silajes que se hicieron. El precio tendría que ser un 10% mayor para poder pagar las deudas operativas, si no va a ser muy difícil que se pueda pagar en el corto plazo”.

Condenado a producir menos

Horacio Leániz, presidente de la Cámara Uruguaya de Productores de Leche (CUPL), afirma que el sector, con las relaciones de precios actuales, está condenado a producir cada vez menos leche.
Esta situación es menos evidente en la cuenca lechera tradicional, dependiente de Conaprole, “pero el sector productor evidencia una condición de supervivencia absolutamente comprometida”.

Conaprole, por el hecho de haber superado a competidores y haber demostrado que muchas industrias extranjeras no estaban aptas para producir leche en Uruguay, está yendo hacia un monopolio. El relación al escenario externo, una Argentina cada vez más competitiva, una importante dependencia de Brasil y sin captar nuevos mercados fuera de la región son indicadores de un sector comprometido, según Leániz.

Una crisis con más de tres años

La producción de leche en Uruguay se recupera gradualmente desde 2017 de tres años consecutivos de bajas, pero la recuperación por ahora no es suficiente para bajar genuinamente los pasivos generados y así dejar atrás la tormenta en la que se encuentra el sector lechero desde 2014.

Para Leániz, el comienzo de la crisis es con el anuncio del cierre de Ecolat en octubre de 2014, que ya tenía implícito el problema Venezuela y fue el preámbulo de todos los movimientos seguidos: la venta de Indulacsa al grupo Lactalis, el retiro de Schreiber de la plaza y la tendencia de Conaprole de recibir toda la leche excedente del resto de las industria.

Como consecuencia de eso, el sector tuvo una bajada violenta de la que no se ha recuperado.
Aunque la remisión sea mayor la situación de las industrias chicas es preocupante, pero “de un naufragio resulta un sobreviviente o un desaparecido”, dijo Leaniz.

A pesar de todo, hay razones para apostar a la supervivencia.


Durante el primer trimestre del año la remisión a Conaprole se incrementó un 8%.
C. Dos Santos

El mercado internacional está firme

En el mercado internacional la estabilidad se afianzó esta semana. Tras cuatro bajas leves consecutivas, los lácteos lograron un rebote en la subasta de Fonterra del martes 17. El índice de precios subió 2,7% con un valor de US$ 3.587 la tonelada. La leche en polvo entera logró el segundo mejor resultado de los últimos 12 meses y promedió US$ 3.311 por tonelada, con un aumento de 1%. En la comparación interanual la tonelada muestra una suba de 10,4%. La tonelada de leche en polvo descremada subió 3,6% a US$ 1.913; el queso cheddar 4,6% a US$ 3.855; y la manteca –que sigue siendo el producto estrella de estos últimos dos años– subió 2,9% a US$ 5.654.

Pero fruto de los años difíciles, las exportaciones de Uruguay por ahora no reflejan el aumento que se ha dado en la remisión. Uruguay exportó menos lácteos en el primer trimestre del año respecto a un año atrás. Entre enero y marzo las solicitudes de exportación sumaron 45.853 toneladas, 10% debajo de las 50.709 toneladas de igual período del año pasado, de acuerdo a datos de la Dirección Nacional de Aduanas reportados por la Unión de Exportadores.

La facturación también cayó 10%, a US$ 136,5 millones, con una baja marcada en los envíos a Brasil. A pesar de este ajuste, los lácteos ocuparon el tercer lugar como principal producto exportado medido en valor en el primer trimestre del año.

En lo que va de este año, Argelia es el principal destino para los lácteos locales, tanto en volumen como en valor. La facturación fue de US$ 38,7 millones, con una participación de 28% sobre el total. En volumen, las solicitudes fueron por 13.000 toneladas, un 28,6% del total. En segundo lugar se ubicó Brasil con US$ 35,8 millones –26% de la facturación total– por un volumen de 10.796 toneladas, 23,5% del total.

La demanda asiática es un factor clave para el futuro del sector. China con vaivenes va creciendo y logra aparecer en el podio de principales exportadores medido en volumen. Fue el tercer principal destino, con solicitudes por 3.225 toneladas (por US$ 7,7 millones). El principal producto colocado es leche en polvo, pero también se está enviando manteca y quesos. Por ahora en volúmenes reducidos, pero quién sabe si los lácteos no logran dar un salto similar al que dio la carne vacuna en China.

Autor: Blasina y Asociados
Fuente: El Observador
Link: https://www.elobservador.com.uy/la-lecheria-ve-algunas-buenas-senales-n1225471

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