Ha retirado un lote completo de rulo de queso de cabra con Listeria y otro de brie con Escherichia coli.
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Lidl avisa a sus clientes de las dos alertas alimentarias de sus dos quesos.

Lidl, el pasado 10 de septiembre, inauguró su propia sección dedicada al queso –bautizada como ‘La Quesería de Lidl’– con 10 referencias nacionales y 10 internacionales a precios muy reducidos: de 0,99 a 2,39 euros las cuñas de 100 gramos. Dos meses después, se le acumulan los problemas: ha tenido que retirar todos los lotes de su rulo de queso de cabra por la presencia de Listeria y un lote de brie tras encontrar Escherichia coli –ambos de su proveedor Jermi–.
Así lo anuncia Lidl en todos sus establecimientos. Junto a su ‘Quesería’, en grande, ha colocado un cartel en el que expone los motivos de la retirada de los quesos y las instrucciones a seguir por parte de los consumidores afectados: “Puede devolverlo en cualquier tienda donde se le reembolsará el precio de compra, incluso sin presentar tique”, explica la cadena de supermercados alemana. No obstante, el daño, en términos de prestigio, ya está hecho.
Lidl inauguró esta nueva sección apoyada en los datos de consumo, muy optimistas: la categoría de quesos en España había crecido en valor un 19,5% entre enero y julio de 2020, según datos de la consultora Kantar. ¿Y qué hizo el gigante alemán de supermercados? En mayo, en mitad del estado de alarma, decidió probar aumentando la oferta de este producto en sus establecimientos. Y su apuesta, sin duda, fue todo un éxito: sus ventas crecieron un 50%. Por eso, el 10 de septiembre, a bombo y platillo, anunció la apertura de este ‘córner’.
En dicha sección, desde entonces, incluye 10 quesos internacionales (franceses, holandeses…) y 10 quesos nacionales –algunos de ellos, premiados en el World Cheese Awards 2019– y de diferentes denominaciones de origen de prestigio (manchega o Idiazábal). Pero, claro, su apuesta, dos meses después, ha quedado mermada por estos dos productos fallidos. Poco importa que su sección tenga buena pinta –que la tiene–. El cartel, sin duda, no invita a acudir a casa con los quesos de su sección después de pasar por el súper.
Rulo de cabra
Lidl recibió la primera alerta el pasado 15 de octubre, apenas un mes después de inaugurar su sección. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) informó de la presencia de Listeria monocytogenes en el queso de rulo de cabra procedente de Países Bajos que se comercializaba en la cadena de supermercados alemanes. “Con la información disponible no se ha confirmado en España ningún caso asociado a esta alerta”, reconocía la AESAN. Eso sí, para evitar que lo hubiera, solicitó su devolución en todas las Comunidades Autónomas.
La Agencia Española detectó Listeria en el lote 412 con fecha de caducidad 6 de octubre. “Se recomienda a las personas que tengan en su domicilio productos incluidos en esta alerta que se abstengan de consumirlos y los devuelvan al punto de compra”, recomendaba. Finalmente, Lidl ha decidido retirar todos los lotes y de todas las fechas de caducidad.
¿Qué es la Listeria?
“La Listeria es una bacteria de carácter ambiental y puede estar presente en los productos por malas prácticas de manipulación o por una deficiente limpieza”, cuenta Miguel Ángel Granado, responsable de Food&Safe y experto en seguridad alimentaria, a EL ESPAÑOL. “El rulo de cabra está en una serie de cámaras donde se mantiene el queso mientras se madura. Puede ocurrir que la bacteria esté en el ambiente. Es la más común dentro de las bacterias que se incluyen en las alertas alimentarias”, prosigue.
Sin duda, el escándalo de la carne mechada de Magrudis, responsable del mayor brote de esta bacteria en España, es uno de los casos más sonados. “Entonces vimos cómo afectó a fetos, incluso”, recuerda Miguel Ángel. No obstante, los síntomas más comunes por la ingesta de un producto con Listeria son el dolor abdominal, los vómitos y la fiebre. “Es como una gastronteritis, pero bastante más fuerte. Y, sobre todo, es un problema para la población más vulnerable: embarazadas, personas mayores y niños”.
Queso brie
Aquella alerta alimentaria, sin embargo, pudo quedar en simple anécdota de no ser por lo ocurrido esta misma semana. La Agencia Española ha vuelto a avisar de la presencia de Escherichia coli en el lote 402 con fecha 31 de octubre del queso brie envasado por la empresa Jermi y vendido en Lidl.
En esta ocasión, la cadena de supermercados alemana ha seguido el mismo protocolo: ha avisado de que el propio proveedor ha detectado la presencia de la bacteria en un control interno y que los clientes pueden pasarse por su establecimiento más cercano para que les devuelvan el dinero.
Este queso había sido ya distribuido en seis Comunidades Autónomas: Comunidad Valenciana, País Vasco, Murcia, Andalucía, Cataluña y Madrid. No obstante, no se ha detectado ningún caso vinculado a esta alerta alimentaria.
“Esta es una bacteria que tenemos dentro de nuestro organismo y son beneficiosas. Pero cuando aumentamos el nivel se pueden llegar a producir gastronteritis, que pueden ser más graves o más leves en función del cuerpo al que afecte”, cuenta Miguel Ángel Granado. Causa, a su vez, “calambres abdominales fuertes, que pueden progresar en una diarrea acuosa y sanguinolenta”, según Aesan. Y su periodo de incubación es de dos a 10 días.
A partir de ahí, Lidl, tras estas dos alertas, sólo tiene una solución: “Aumentar los protocolos de seguridad alimentaria en todas las fábricas. Al fin y al cabo, el sistema funciona: cada día se mueven millones de alimentos entre países y comunidades y no hay problemas”, finiquita Miguel Ángel Granado.
6.200 controles
En Lidl, tras estas dos alertas sanitarias, han incidido en que “la calidad y la segridad son una prioridad” y que disponen de numerosas certificaciones de calidad. “Esto lo realizamos de forma continuada de la mano de proveedores. El año pasado, la compañía llevó a cabo más de 6.200”, reconcocen desde la cadena de supermercados en conversación con EL ESPAÑOL.
En este caso, debido a esos controles -inciden en Lidl- han podido detectar el problema de sus dos quesos. “En uno de ellos, vimos una incidencia y solicitaron de inmediato la devolución del producto a modo preventivo, una solicitud que Lidl ha hecho extensiva a sus clientes en las tiendas de España, donde se pusieron a la venta dichos artículos”, explican.

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