Como todos los años, el queso está en el centro de la escena previo a la Semana Santa, época en la que aumenta la demanda en góndola dadas las costumbres de preparación de platos típicos regionales.
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Tal como sucede en otros sectores productivos, actualmente la producción lechera está atravesando una situación compleja. Sumado a la sequía, hay faltante de materia prima y las cooperativas cuentan con reducidos incentivos financieros que derivan en un reducido margen de inversión.

Si bien la producción de leche brinda a las familias un ingreso quincenal y mensual que les permite cierta proyección y organización para las cuestiones familiares y de la finca; cabe destacar que en el Alto Uruguay son mínimos los productores que se dedican pura y exclusivamente a la producción lechera. La mayoría, se dedican a otras tareas rurales, cultivos de autoconsumo y otros para la comercialización, como el tabaco, la citronella y otros cultivos.

“La sequía afectó muchísimo. Bajó en un 50% la producción. Nosotros el año pasado recogíamos 60.000 mil litros, y este año estamos en 34.500 a la fecha, prácticamente la mitad” contó Cristina Silva, secretaria y socia fundadora de la Cooperativa Sarandí. Además agregó que “la venta del producto la tenemos prácticamente asegurada, pero tenemos el gran inconveniente es que en épocas donde se reduce la materia prima no podemos abastecer a los clientes como corresponde y perdemos mercado. Obtenemos mercado en épocas de mucha producción y después los perdemos”.

“En contraparte la mayoría nos reconoce la calidad del producto y el buen precio, valorando el trabajo de los productores de la zona”. La soberanía alimentaria para la zona es un tema central en el que siguen haciendo hincapié con los comerciantes, y que atañe a todas las cooperativas debido a que sus productos son de alta calidad y son productos de la agricultura familiar.

Por su parte, Fredy Frank, presidente de la Cooperativa del Alto Uruguay Limitada, más conocida como “la CAUL”, contó a Economis que actualmente cuentan únicamente con 100 productores de leche. “Antes eran más, hay muchos productores que se fueron a otros rubros… Estamos produciendo alrededor de 7.000 litros diarios, mientras que antes producíamos 16.000”.

El dato no es menor. La CAUL fue la primera en producir quesos industriales en Misiones y tiene un expertise y conocimiento amplio tanto de la producción como del mercado en Misiones. Frank detalló que la sequía afectó mucho y cayó la producción y que, en paralelo, los alimentos balanceados y los fermentos -que son importados- aumentaron. “En promedio, los costos aumentaron un 10 %. Lo positivo de esto es que nosotros tenemos locales propios”.

“Después del 2015 se cortaron los fondos, los incentivos que llegaban a los productores y que eran una gran herramienta. Yo creo que en este sentido vamos para atrás. Vamos hacia un retroceso. Tuvimos está sequía que afectó a muchos productores, algunos perdieron todo y están desmotivados. Desde la cooperativa podemos asistir con ayuda técnica y moral. Pero el acompañamiento del Estado es crucial”, contó. Cabe destacar que si bien el Gobierno provincial dirige herramientas financieras para los pequeños productores y aquellos que se inician en la actividad productiva o buscan diversificar; no existen al momento líneas de créditos para las cooperativas para compra o renovación de maquinarias, etc.

Respecto de los contextos venideros, Frank opinó que ve positivo el consumo ya que la demanda va en crecimiento. Y en general la CAUL siempre tiene alternativas para incentivar el consumo. “Nosotros pensamos mucho a la hora de vender. Hay incentivos para que el consumidor pueda comprar… La CAUL es una marca que ya está registrada en la sociedad. Nosotros prácticamente no tenemos problemas de ventas”.

Desde la cooperativa Nueva Esperanza, el presidente Antonio Da Camargo, explicó a Economis que la ubicación estratégica con la frontera de Brasil, acentúa la situación de presión de los productores. “En 2021 tuvimos un aumento en leche del 65% y este año, no se sabe a qué se puede llegar. Desde el inicio del año tuvimos un aumento del 30% en los lácteos y con la leche no se pudo acompañar. Hubo un aumento del 10% pero la gente sigue reclamando. Nosotros hoy estamos pagando $40 pesos el litro de leche, parece grande en volumen pero la inflación es altísima para los productores”.

Además, realizó especial hincapié en que todo lo que refiere a insumos subió desmedidamente porque productos importados y sus valores son en dólares. “Está muy difícil para soportar todo lo que es el agro misionero, porque no hay control de la inflación”, ultimó. Sumado a lo anterior, no todos los insumos son “stockeables”, es decir que no en todos los casos se pueden realizar compras al por mayor y resguardarlas dado que son de corto vencimiento.

PRECIOS QUE “AGUANTAN”. Da Camargo contó a Economis que “vamos a ir aumentando lo máximo posible y desde la cooperativa vamos a acompañar al productor todo lo que se pueda”, ultimó y ejemplificó algunos costos que manejan para la venta al público, entre los que destacó “el queso, por ejemplo al por mayor en $500 el barra, a $550 el muzzarella, $600 quesos saborizados, $230 la ricota, entre otros”.

Cristina Silva, al respecto, comentó que “no hay forma de acompañar la producción con la inflación. Si fuéramos acompañándola, los precios de nuestros productos serían altísimos. Vamos a intentar trabajar bien en esta Semana Santa y después continuar aguantando la inflación que no tenemos perspectiva de que pare”. Por último, expresó que “los productores están dentro de todo contentos porque la lechería es un ingreso más y le sirve que todos los meses les podamos aumentar un poquito… Y van campeándole a la inflación, como los docentes, los médicos y como todos nosotros”.

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