La agricultura nacional e internacional viene sufriendo una situación rupturista en el último tiempo, comenzando en la pandemia, siguiendo por el caos logístico internacional y ahora el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. ¿Cómo impacta esto en el esquema del productor? ¿Qué decisiones puede tomar hacia el futuro?
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Un novillo encima de los 5 dólares, precios récord de exportación de carne para Uruguay en el pasado mes de febrero, 650.000 hectáreas de agricultura de invierno con precios excelentes y dos zafras consecutivas con rendimientos muy buenos, una agricultura de verano que perfila una buena zafra, una soja por encima de los USD 600, un sector forestal con gran crecimiento, la lechería y el arroz en franca recuperación tras años difíciles, una carne ovina con buenos valores, y se podría seguir… Como contrapartida, los costos se han incrementado y si bien los márgenes pueden ser iguales o crecer, el riesgo por capital invertido es mayor. Por ende, los desafíos crecen.

Al día de hoy, la invasión rusa a Ucrania provocó un aumento en el precio de los granos, pero trajo aparejado un incremento en el precio de los fertilizantes y dificultad para conseguir los mismos, entre otros agroinsumos. La incertidumbre acerca de lo que puede suceder en dicha región agrega complejidad al escenario.

“Está en juego la seguridad alimentaria”, comenzó expresando Fernando Mattos, ministro de Ganadería de Uruguay, en la conferencia “Más que productor, empresario agropecuario”, organizada por Rurales El País. Todo esto se da en un período inflacionario muy fuerte, entonces las decisiones de mercado en la formación de precios, el proteccionismo de algunos países, la oferta y el precio de los insumos y la relación de oferta y demanda de productos complican la transparencia del mercado externo. Dichas condiciones se dan en un contexto de “optimismo y entusiasmo” para la producción agrícola, por las buenas perspectivas de valores para los granos, agregó el jerarca.

Gabriel Carballal, agricultor uruguayo, dijo que el productor debe apostar a la minimización de riesgos, y para ello existen distintas herramientas entre las cuales destacó el uso del mercado de futuros, agregando la adopción tecnológica y una planificación empresarial eficiente. “El productor de antaño que solamente sacaba buenas producciones porteras adentro tiende a desaparecer”, afirmó Carballal, siendo sustituido por un empresario que se inserta a nivel local, regional y global. Por otra parte, con esta gran volatilidad, lo que “hace 20 días era una realidad hoy puede ser otra, entonces lo peor que puede hacer el productor es ir a los bandazos”, añadió el agricultor uruguayo, poniendo especial énfasis en la planificación estratégica del productor en rotaciones que cada vez tienen más cultivos por hectárea y por año en Uruguay.

Desde el vecino país argentino, el productor José Álvarez (conocido como BumperCrop en redes sociales) dio su parecer. “En nuestro rubro, lo que se deja de producir no se recupera nunca más. Es radiación solar, trabajo y conocimiento de la gente, uso del suelo, carbono y sobre todo tiempo perdido”, explicó, por eso las restricciones en Argentina que generan un desaliento en la producción tienen su repercusión en la oferta de materias primas de todo el mundo. Hoy, de las 35 millones de hectáreas netamente agrícolas de Argentina, se deja de producir en una parte importante, e incluso el incremento en el precio del trigo y el faltante del mismo a nivel mundial no entusiasma a los agricultores argentinos, porque la “relación de precios entre insumos, bienes de capital y valor del producto final está rota”, y a los 200.000 millones que se le quitó al agro argentino por retenciones se debe sumar unos 43 millones que costaría lo que no se fertilizó el suelo. A esto hay que sumarle las sospechas de un incremento en las retenciones.

Un cisne negro detrás de otro. Pandemia, caos logístico, conflictos bélicos. Nadie sabe cuándo ni cómo va a parar. La ventaja estratégica de ser un país productor de alimentos, un bien necesario las 24 horas del día, los 7 días de la semana hasta la eternidad. Ese concepto quedó resonando en el marco de la conferencia “Más que productor, empresario agropecuario”.

“El sector agrícola es un gran dinamizador y derramador de riqueza genuina”
Fernando Mattos – Ministro de Ganadería de Uruguay

Acerca de la inserción internacional, Mattos dijo que “los tratados no son buenos ni malos de por sí”, sino que hay que negociarlos bien. Uruguay se encuentra en los procesos iniciales de estudio para firmar un TLC con China y quizás Turquía, porque el Mercosur es un proyecto integrador con más fracasos que éxitos. A su vez Mattos señaló que la revisión y firma de los acuerdos sanitarios y fitosanitarios genera un gran impacto en la agricultura, como está sucediendo con la posibilidad del protocolo del sorgo para China.

“Hay que atender a la producción combinada con el mercado”
Gabriel Carballal – agricultor uruguayo

“Me llena de alegría lo que dice el Ministro porque de nada sirve tener los mejores registros de producción si no logramos colocar bien nuestros productos”, aseguró Carballal. Hoy debemos llegar a cualquier lugar del mundo de forma rápida y eficiente. Porteras adentro, el productor debe adoptar tecnología, destacando las aplicaciones en sitio específico, manejando de forma inteligente los recursos e insumos y teniendo cierta coherencia en el esquema productivo zafra tras zafra. “No es gastar menos, sino gastar bien”.

“La tierra es la mayor reserva de valor que existe”
José Álvarez BumperCrop

“Uruguay está en el camino correcto, apostando a la tecnología, la reinversión estimulada por el gobierno y el aprovechamiento de ser uno de los países llamado a alimentar al mundo”, añadió Álvarez. En recursos comparados, si se observan las acciones líderes, los bonos del tesoro, el oro y la tierra, este último es el que mayor vinculación tiene con la reserva de capital, y mucho más en contextos inflacionarios. Finalmente, Álvarez valoró la cultura del esfuerzo y admiró de EEUU el acceso a crédito, la recepción de precio pleno y el respeto a la propiedad privada.

El agradecimiento a las empresas y entidades que hicieron esto posible: Interagrovial SA, Banco de la República Oriental del Uruguay, Lage y Cía, Fadisol, Tranquera, radio Carve y la Asociación Rural de Soriano.

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