Alcanzará un acumulado anual del 70% y tendrá una posibilidad de revisión antes de que finalice 2022. Si bien falta la homologación, las partes confirmaron el acuerdo.
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La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) está próxima a homologar un acuerdo paritario con las cámaras de la industria de los procesamientos de lácteos que pica en punta entre los gremios que mayor cifra de aumento salarial consiguieron en suma a lo largo del año. El sindicato dirigido por Héctor “Etín” Ponce y el Centro de la Industria Lechera (CIL) más la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (Apymel) mantuvieron encuentros en los últimos días y el incremento estará en el orden del 70%. Atilra atendió el llamado de A24.com Agro, detalló los pormenores e incluso habló de persecuciones políticas y judiciales en la actividad.

“Es un 60% por todo el 2022 al que se llega liquidándose a marzo, y que además tiene un 10% a cuenta de la negociación de 2023, siempre y cuando no se supere el 70%”, expresó Alberto Coronel, abogado de Atilra. El representante de jurídico de los trabajadores lácteos informó también que el entendimiento tiene previsto una “cláusula gatillo” por la cual el gremio puede peticionar antes de fin de año una revisión de los porcentajes.

“En noviembre nos juntaremos a revisar el efecto de la situación macroeconómica sobre los salarios”, indicó.

Si bien a principios de la semana desde Apymel y el CIL ya adelantaban su “ok” para cerrar el acuerdo antes de este viernes, incluso con la pausa del feriado de este miércoles que pasó, desde Atilra convalidaron este jueves los porcentajes y explicaron que los términos de la negociación fueron de buena sintonía con el sector privado.

“Estuvieron muy dispuestos en todo momento. Como todos en este país, los empresarios tienen mucha incertidumbre por lo que pueda pasar con la inflación, aunque no pusieron mayores reparos en los porcentajes que se hablaron. Las empresas siempre quieren pagar menos y el sindicato cobrar más, pero concluimos que en un contexto así lo que tenemos que evitar es que se pierda poder adquisitivo frente a la inflación”, contó Coronel.

Se prevé que la firma tenga lugar en los primeros días de la semana que viene, cuando en una reunión virtual las cámaras y Atilra ratifiquen de manera remota en una reunión el entendimiento. Una vez hecho ese paso vendrá el proceso de homologación en el Ministerio de Trabajo, que puede durar aproximadamente un mes.

En el gremio de todos modos explicaron que en la gran mayoría de los casos los acuerdos empiezan a implementarse incluso antes de que dicha homologación se materialice por el Estado.

Una paritaria que se ubica entre las que más treparon

Los coletazos de una inflación que no se detiene, deteriora el poder adquisitivo de los consumidores y engrosa los costos de la producción se hace sentir. En ese contexto las negociaciones paritarias no están al margen y marcan el termómetro. Y el acuerdo del sector lechero se ubicó dentro de los que mayor porcentaje acumulado lograron.

Según información que había difundido el Ministerio de Trabajo de la Nación a principios de mayo, los gremios que mejores acuerdos habían logrado eran:

-Bancarios: un incremento del 60% en cuatro tramos.
-Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos: habían cerrado un 55% en 2021 y lo que resta de 2022 lo hicieron con un 60%, al igual que los bancarios.
-Comercio: 59,5% a pagar en siete tramos diferentes.
-Sanidad: 59% en cinco tramos.
-Alimentación: 59% en cuatro tramos.
-Vestimenta: 53,4% en cuatro tramos, más una gratificación extraordinaria, fija y mensual, entre abril y octubre equivalente al 7% del básico.
-Los trabajadores de la carne alcanzaron un 50% en cuatro tramos, con una revisión a principios de 2023.

Por eso, la cifra conseguida en la lechería opaca claramente los números con los que se habían alzado los otros gremios, apenas semanas atrás. Y si bien el 70% que anuncian desde Atilra contiene un 10% que pertenece a la negociación de 2023, el adelanto de esa suma marca la pauta también de una dinámica inflacionaria que deforma los ciclos anuales y presiona a la hora de encontrar acuerdos que garanticen el ritmo de la producción.

“Nosotros no miramos para afuera con las negociaciones, realmente tenemos nuestras propias fuentes de datos e información y generamos nuestros criterios, y sobre la base de eso negociamos. No estamos ajenos a la realidad que nos circunda, pero no nos dejamos llevar por todos sino que vamos por el lugar que creemos conveniente. Y no nos va tan mal”, opinó Coronel.

Mayol: un conflicto que dejó secuelas y los dardos a Juntos por el Cambio

La política también forma parte del tablero de operaciones que manejan en el gremio lechero. Hace poco más de un año estallaba un conflicto con trabajadores de Atilra en la localidad de Udaondo, en Buenos Aires, a raíz de una toma de la planta de Lácteos Mayol situada allí. Algunos miembros del sindicato tomaron la medida en protesta por irregularidades de parte de la empresa en torno a la inscripción de su personal. Entendían que había trabajadores sin declarar que no aportaban a la actividad gremial, y las medidas de fuerza se viralizaron rápidamente.

“Espero que alguien en este bendito país saque esta lacra de mi fábrica, la fábrica de mi abuelo, sáquenme esta lacra, ayúdenme”, había pedido por redes sociales Hugo Mayol, titular actual de la firma.

Sobre esta situación el abogado de Atilra volvió a mencionar el tema y dio una palabra oficial desde el sindicato: “A nivel nacional los empleados del sector están en general bien, con excepción de algunas empresas que infringen todo tipo de normas, como es Mayol”.

“Hay que entender lo que es Mayol: es un señor feudal en Udaondo, un pueblo de 300 personas donde todo el mundo depende de su fuente de trabajo. Es su fabriquita, su campo, y su todo. Y (Mayol) hace con la gente lo que quiere”, dijo Coronel.

Y cargó contra la oposición política: “En Mayol la situación no hay ido evolucionando porque tiene la protección del sistema instaurado por la “Gestapo sindical”, tiene la protección de (Florencia) Arietto, (Patricia) Bullrich, (Julio) Conte Grand y los fiscales que le respondan”.

“Negamos también que tengamos problemas con otros sectores en el gremio. Atilra no tiene ninguna interna sindical. Las nuevas autoridades asumieron en enero, a nivel nacional todas las listas fueron apoyando al mismo candidato. En algunas seccionales hubo listas opositoras que se dirimieron en elecciones democráticas, como corresponde. En alguna ganó la que estaba y en otra ganó la oposición. Todo perfecto”, concluyó el apoderado.

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