Especialistas aseguraron que no están observando que la suba en los valores domésticos de los lácteos, sea como consecuencia del mejor escenario internacional de precios. Las perspectivas para lo que viene.
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Temor en la producción láctea por posibles medidas de intervención como sucede en estos momentos con la exportación de carne vacuna.

El negocio lácteo va en piloto automático. El precio internacional para los lácteos resulta casi inmejorable, ya que se mantiene en torno a los 4.000 dólares desde hace tiempo y China se presenta actualmente como una verdadera aspiradora. Argentina exporta un buen volumen de Leche en Polvo, y en lácteos reporta un importante crecimiento en los envíos al exterior. Sin duda esto sostiene la actividad de las plantas y el alicaído mercado doméstico, donde el consumo de lácteos cayó durante el 2021, en buena parte por la crisis económica.

El precio de la leche en tranquera viene mejorando desde el 2020, sin embargo la curva de ascenso se ameseta. Esto quizás por la decisión que toman las usinas lácteas, que se encuentran atadas al congelamiento interno de precio en las góndolas, no pujan por más materia prima pese a que la necesitan: esto se debe al temor que existe por posibles medidas desde el Gobierno, como sucedió con la carne vacuna.

Jorge Giraudo, director ejecutivo del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), aseguró que “el precio internacional mejoró a partir de una mejor oferta de leche, ya que a nivel de la producción mundial muestra un crecimiento del 0,7% en los primeros nueve meses del año. Este es un aumento inferior a años anteriores. Lo que demuestra una demanda insatisfecha lo que hace es incrementar los precios”.

Consultado sobre el impacto que esto tiene en el mercado doméstico, Giraudo comentó a Infobae que “el mercado doméstico está plenamente abastecido con 8.500 millones de litros de leche, con un consumo per cápita en Argentina de 185 litros anuales. El resto de la producción anual, es decir otros 3.000 millones de litros tienen que buscar otro destino, principalmente la exportación”.

El referente del OCLA comentó que “no se está viendo” que la suba en los valores domésticos suban producto de la fuerte demanda internacional. En los informes del Observatorio se confirma este concepto a octubre de 2021: la leche adquirida en el mercado interno reviste un valor de 106 pesos, con un alza del 66% interanual. En el caso de los valores de exportación, los mismos subieron un 25%, pero con el tipo de cambio oficial que se emplea en el comercio exterior se devaluó un 28%, con lo cual se constata una suba del 64% para los precios para la exportación.

Así los valores obtenidos son similares. Por ello, según Giraudo la suba que se constata en los precios internacionales no tiene repercusión directa sobre el mercado interno más allá de mejorar el flujo de caja que obtienen las usinas exportadoras. Mientras en el mercado interno, por la crisis, cayó el consumo y además se primarizaron las compras de lácteos. Es decir, se evita la adquisición de lácteos con mayor valor agregado.

Otras opiniones

En relación al desempeño que reporta el mercado local e internacional, José Quintana, analista en temas lácteos y consultor de compañías lecheras, aseguró que “el mercado internacional de la leche está particularmente firme y todo indica que continuará así. Y hasta ahora no hay desacople con los precios internos: hoy la leche vale lo que puede pagar la exportación”.

“Sin embargo, vemos que el aumento del precio de la leche se empieza a ralentizar porque está todo el tema de los precios máximos y la presión para que no aumenten los lácteos. Esto en definitiva lleva a que las empresas mixtas que exportan no levantes los valores de mercado y los que comercializan al exterior leche en polvo, no están dispuestos a salir a calentar el mercado con sus compras de materia prima”, expresó.

Según Quintana, “cuando el mercado internacional vive un momento espectacular, la percepción que se tiene en el sector lácteo es que difícilmente se podrá aprovechar en su totalidad porque si el precio de la materia prima comienza a subir más de la cuenta en el orden doméstico, en línea con la tendencia internacional, no se descarta que haya intervención del gobierno. Esta es la preocupación que se tiene en el ámbito de la lechería”.

“Un aumento de retenciones beneficiaría temporalmente al consumidor local, pero luego se desincentivaría la exportación y habría una sobreoferta en el mercado local”. (Giraudo)

También Giraudo comentó su parecer respecto al efecto que tendría un mayor nivel del retenciones: “temporalmente” podría beneficiarse el consumidor local, aunque consideró que luego “se desincentivaría la exportación, se produciría una sobreoferta en el mercado local, pero con un consumo satisfecho, donde para vender más hay que recurrir a ofertas. Y la industria cobraría un precio más bajo y lo trasladaría al productor, con lo cual esto produciría una reducción en la producción”.

Por su parte, Marcos Snyder, consultor de empresas lácteas, comentó que “sabiendo que hoy el mercado internacional está entonado, con buenos precios, es de estimar que el sector observarían con asombro una nueva intervención del mercado lácteo a través, por ejemplo de un avance en más retenciones”.

“Hay que tener presente que la lechería, para el gobierno kirchnerista, no es asumida como una actividad vinculada al campo, con quien ha sabido tener conflictos, y por ello el sector lácteo siempre tuvo un atenuante para todas las medidas tales como la retenciones a los granos o la carne: por ello no percibo preocupación en el sector por un posible incremento en las retenciones lácteas: hay que recordar que hoy la leche en polvo cuenta con un derecho de exportación del 9%”, explicó Snyder a este medio.

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