Tras un arranque de año en “rojo”, el primer semestre cerró con una recuperación de la rentabilidad, aunque todavía lejos de un retorno que sea atractivo para mantenerse en la actividad.
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En los últimos meses, las usinas mejoraron el precio a los productores y les devolvieron rentabilidad. (Fauba)

El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (Ocla) estimó que con un precio por litro de leche que promedió los 31,32 pesos en junio, los tambos argentinos tuvieron una tasa de rentabilidad al capital del 1,84 por ciento.

Esto es así porque el cálculo de costo de producción (gastos directos y de estructura, más amortizaciones, retribución empresarial y recuperos) del mes pasado se ubicó en 30,25 pesos.

De esta manera, los establecimientos lecheros hilvanaron tres meses consecutivos con una mejora de su ecuación económica, luego de haber pasado un semestre completo “en rojo”.

“Luego de seis meses consecutivos negativos, la rentabilidad del tambo promedio se neutralizó en marzo, en abril se tornó levemente positiva, y en mayo y junio logró tasas del 1,5 por ciento y 1,8 por ciento, respectivamente”, indicó el Ocla.

Y anticipó buenas noticias para las próximas semanas. “Para el mes de julio hay expectativas de que continúe la mejora del precio por encima de la inflación y de la devaluación del tipo de cambio, con lo que los precios reales seguirán mejorando”, expresó el Observatorio.

También sostuvo, respecto a la rentabilidad, que “es probable que mejore ya que han caído los precios de los granos (soja y maíz), lo cual mejora la relación de precios de la leche y reduce precios de alquileres”.

El único costado negativo es la reducción de precio de las vacas de descarte como consecuencia del cepo a las exportaciones de carne bovina: si bien la caída de los valores no fue tan fuerte como se preveía, afectó el recupero por venta de carne.

LEJOS DEL IDEAL

De todos modos, que los tambos estén al menos logrando cubrir sus costos no significa que el sector haya tomado niveles de rentabilidad que sean atractivos para continuar en la actividad.

Si al costo de producción se le incorpora una rentabilidad exigida al capital promedio operado del cinco por ciento anual, el precio que necesitarían cobrar los productores por litro de leche asciende a 35,62 pesos (valor necesario para pagar todos los costos en efectivo, mantener el capital y retribuirlo con la tasa asignada).

Es decir, que el valor percibido en junio estuvo 4,03 pesos o 12 por ciento por debajo de este “ideal”.

Desde la Federación Agraria señalaron que los pequeños y medianos productores percibieron un precio hasta un 6% por debajo del valor oficial de referencia que publicó el Ministerio de Agricultura de la Nación, que alcanzó los $32, 50 por litro.

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