Luis Luengo desembarcó en la lechería en octubre de 2004. Era trabajador rural y se le dio la oportunidad de comprar un pequeño campo de 66 hectáreas en Sarandí Grande, Florida, y luego la de sumar un segundo establecimiento arrendado cerca de la localidad de Goñi.
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En diálogo con La Lechera, el tambero, casado (53 años) y con tres hijos que no están vinculados al negocio, habló sobre su establecimiento y dio sus impresiones sobre la realidad del sector. Luengo también se desempeña como presidente del campo de recría La Cruz de la Sociedad de Productores de Leche de Florida (SPLF).

La producción

En el tambo de Sarandí Grande (66 ha), Luengo tiene un rodeo de 180 vacas en ordeñe, en un sistema que tiene una fuerte base de suplementación y una elevada carga de vacas por hectárea respecto al promedio de la lechería nacional. Este predio de punta cuenta con el apoyo de unas 20 hectáreas de silos de maíz y sorgo, que sirven como sustento para la dieta que tiene el rodeo.

“Hay que tener buenas producciones para poder enfrentar los costos”, asegura. Este tambo tiene un promedio de producción de 27 litros diarios por vaca.

Por otra parte, el establecimiento de Goñi tiene un sistema más pastoril, pero también apunta a producir con una mayor carga de vacas a futuro apelando a más reservas, explicó Luengo. Actualmente, ese tambo tiene en producción 160 vacas en una superficie de 130 ha dedicadas a la lechería, mientras que otras 97 ha se destinan para la confección de reservas y recría, explicó el tambero floridense.

El productor cuenta con un matrimonio encargado del ordeñe en cada tambo, además de dos empleados que se encargan de la recría y el manejo de las pasturas.

El negocio y las perspectivas

“Hoy, si miramos para atrás, vemos con optimismo el sector. Esperemos que sea duradero en el tiempo”, dijo Luengo. Comentó que los temas que se hacen “más inviables” para los productores lecheros son los costos. “Hasta que no haya una política de producción que acompañe los costos, se hace difícil”, admitió. En ese sentido, añadió que a medida que se eleva la producción, los costos también se hacen “difíciles” de manejar, como puede ser el caso de los fertilizantes o herbicidas.

Dijo que la suba en el precio de los granos —un componente de peso también en la estructura de costos— la cuestión es diferente. “En ese caso no podemos pedirles a los agricultores que no suban precios. Sería como que a nosotros nos pidieran que congelemos el precio de la leche”, comentó.

Por otro lado, Luengo indicó que las señales de cambio con el nuevo gobierno “vinieron”, aunque luego llegó la pandemia y frenó algunos temas de la agenda lechera.

“Hay buenas ideas para el sector. Hubo algunas medidas, como pasó con lo del FFDSAL, en las cuales se pudo avanzar”, destacó.

Su rol en la SPLF

Luengo integra la SPLF ya desde hace unos cuantos años y ocupó diferentes cargos en la directiva. Actualmente, se desempeña como presidente del campo de recría La Cruz.

El socio de la SPLF dijo que están “muy conformes” con la ganancia de kilos que tienen las terneras en el sistema de recría intensivo de La Cruz y que se “han colmado las expectativas” iniciales.

Por otro lado, dijo que “hubo muy buenos resultados” con la experiencia de utilizar semen sexado en el campo. “Es una técnica que vino para quedarse y para apuntalar la lechería para los próximos años. Cuando hablas de eficiencia y rentabilidad, hay que apuntar a eso”, consideró Luengo.

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