De acuerdo con el presidente de Femeleche, las modificaciones en el mercado tanto nacional como internacional no se dejarían ver hasta dentro de los próximos meses, por lo que recomendó no tomar decisiones apresuradas.
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Si bien la situación que actualmente se vive a nivel mundial con el Covid-19 (coronavirus) ha provocado que se cierren algunas rutas comerciales entorpeciendo estas relaciones internacionales, el mercado de la leche aún no ha visto afectaciones negativas.
Así lo aseguró Vicente Gómez Cobo, presidente de la Federación Mexicana de Lechería (Femeleche), quien explicó que esto sucede porque éste, al igual que otros alimentos, es considerado un artículo de primera necesidad.
Añadió que hasta el momento los gobiernos están priorizando la producción de estas mercancías, por lo que no ha habido restricciones ni a la producción ni en el abasto en las respectivas regiones.
En este sentido, el líder ganadero expresó que las modificaciones estarían enfocadas principalmente al consumo, el cual podría presentar una tendencia a la baja ya que las personas preferirían ahorrar para las emergencias.
Sin embargo, comentó que el escenario que se ha dejado ver en algunos países es que la gente realiza compras de emergencia, por lo que, en todo caso, la ingesta de productos lácteos ha ido en ascenso.
POSIBLES AFECTACIONES A LARGO PLAZO
El presidente de Femeleche aseveró que una situación problemática a largo plazo podría derivar del cierre de los mercados, ya que el excedente de leche que no se comercializara, sería secado para convertirlo en polvo, mismo que después sería comprado por nuestro país.
Esto aclaró, debido a que México, al ser deficitario en su producción de lácteos, importa 35% del consumo doméstico; estas mercancías añadió, son “sobrantes” del respectivo procesamiento en sus países de origen.
No obstante, Gómez Cobo aclaró que sus comentarios “no son más que especulación”, ya que de momento es difícil ver afectaciones en el largo plazo —las cuales vaticinó, no se verían hasta dentro de los próximos tres meses — por lo que comentó que “lo peor sería entrar en psicosis y comenzar a tomar decisiones irracionales”.

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