El modelo agroalimentario predominante en el mundo está agotado, es insostenible, contraproducente y no garantiza la seguridad alimentaria, por tanto resulta urgente cambiarlo, afirmó el subsecretario de Autosuficiencia Alimentaria, Víctor Suárez Carrera.
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El gobierno de México está dando pasos firmes en ese viraje, subrayó el funcionario de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

Al participar en el 6º Foro Nacional de Lechería, organizado por la Federación Mexicana de Lechería (Femeleche), el subsecretario afirmó que el concepto de seguridad alimentaria se refiere a la garantía de una alimentación suficiente, de calidad y saludable, y así lo establece el artículo Cuarto de la Constitución.

Por lo tanto, afirmó, toda política pública agroalimentaria debe enfocarse obligadamente a combatir tanto la subalimentación –expresada en desnutrición y anemia— como el sobrepeso y la obesidad, resultantes, en el caso de México, de una alimentación en cuyo consumo predominan productos ultraprocesados.

Con base en cifras de las organizaciones de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y de la Mundial de la Salud (OMS), así como de otras instancias internacionales, precisó que en América Latina y el Caribe el indicador de inseguridad alimentaria creció nueve puntos porcentuales entre 2019 y 2020, arriba del aumento de 5.4 puntos observado en África.

En México, dijo, 59.1 por ciento de los hogares presenta algún grado de inseguridad alimentaria y 75.1 por ciento de la población nacional tiene sobrepeso u obesidad, situaciones que elevan sustancialmente la vulnerabilidad ante la pandemia de COVID-19.

Nuestro país, señaló el subsecretario, ocupa el segundo lugar mundial en sobrepeso y obesidad en adultos, y el primero en obesidad infantil, y “parecería que este es un problema urbano, pero no, es también rural; están casi a la par”.

“En el medio rural mucha población sufre desnutrición y anemia en sus etapas tempranas de vida y luego conectan con comida chatarra y refrescos y comienza el problema del sobrepeso y obesidad: el peor de los dos mundos”, indicó.

En ese contexto, resaltó el planteamiento central expresado de Femeleche “de lograr autosuficiencia lechera integrando a productores de pequeña y mediana escala, con calidad en la producción y rentabilidad de todos los actores de la cadena”.

El subsecretario afirmó que los pasos para modificar el modelo agroalimentario hegemónico se están dando en este gobierno de manera sistémica, desde la producción, cadenas de suministro y valor, ambiente alimentario y comportamiento de consumidores.

Partimos de un principio: El convencimiento de que las pequeñas y medianas unidades de producción (UP) agrícolas pueden alimentar a México, toda vez que representan el 85 por ciento de las UP del país y aportan más del 50 por ciento de la producción nacional de alimentos, con relevancia en cultivos claves para el consumo interno y la exportación, como son el maíz, frijol, café, aguacate, agave y cítricos, entre otros, detalló.

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