Joe Biden mencionó a Chile como una opción para suplir la falta de leche en polvo para niños en su país.
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Gremios esperan que esto incentive la producción y a la marca «Chile Milk», con la que buscan consolidar su presencia en el exterior.

Entre 2004 y 2014 Chile había logrado tener un saldo positivo en la balanza entre exportaciones e importaciones de lácteos. No obstante, esa tendencia se revirtió.

En 2021, se trajeron al país productos por US$ 507,7 millones, más del doble que los US$ 194,6 millones que alcanzaron las ventas al exterior, según el último informe de coyuntura de la Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche).

Hoy, los esfuerzos por recuperar los niveles de 2014 ven una oportunidad en la escasez de leche en polvo para niños en EEUU, que incluso forzó un estado de emergencia en Nueva York para vigilar los precios de este artículo. La crisis, que tiene su origen en problemas de suministro y mano de obra ligados a la pandemia, se vio agravada por el cierre de una fábrica de Abbott -uno de los principales productores de ese país- por motivos de higiene.

Emergencia en EEUU

Ante esta situación, el presidente de EEUU, Joe Biden, anunció que incrementaría las importaciones de leche en polvo y uno de los países que mencionó como potenciales fuentes fue Chile.

Si bien los lecheros nacionales no consideran que esto vaya a significar un beneficio instantáneo para la industria, sí creen que es una ventana para ganar presencia en el mercado norteamericano.

‘El producto que falló en EEUU es una leche de fórmula que se le daba a los niños de hasta un año; es súper sofisticado y nosotros no exportamos eso’, explica Guillermo Iturrieta, presidente de la Asociación de Exportadores de Productos Lácteos (Exporlac). ‘Enviamos leche para niños de un año hacia arriba. También pueden tener un efecto beneficioso, pero no tan directo’.

No obstante, señala que, por la escasez, se disminuyó la regulación en EEUU para importar lácteos, por lo que ahora se podrán adquirir algunos productos que antes no podían ingresar al país: ‘En EEUU buscan aumentar su producción de leche y una manera de hacerlo es con más importaciones de lácteos y no solo del producto fórmula. El beneficio directo es que se nos abre la ventana para que alguien invierta y desarrolle más el sur de Chile’.

En esa línea, Marcos Winkler, presidente de Fedeleche, dice que ‘no tenemos una línea de proceso que produzca esta preparación infantil; entonces se abre un abanico importantísimo de posibilidades para gente que quiera invertir en una. Podríamos abastecer no solo a EEUU, sino también al resto del mundo, con una preparación premium de nuestra leche’.

Agrega que, para los lecheros, la mención de Biden es ‘un orgullo, porque están viendo que nuestra leche cumple con los parámetros de seguridad alimentaria y calidad’.

Según Fedeleche, tras Colombia y Emiratos Árabes, EEUU es el tercer destino más popular de las exportaciones lácteas chilenas a marzo de 2022, con un 12,1% de participación sobre el valor total de los envíos.

Chile Milk

Winkler cuenta que esto sirve para impulsar el principal proyecto del gremio. Junto a ProChile, durante los últimos años han estado trabajando en una marca llamada Chile Milk, para consolidar la imagen chilena en el exterior y recuperar el resultado positivo en la balanza comercial. El dirigente señala que el sello ya está disponible para que las oficinas comerciales de alrededor del mundo puedan contactarse con los productores nacionales.

Argumenta que la intención de Fedeleche es promover el aumento de la exportación para así tener un crecimiento en la producción.

‘Es importante destacar que nosotros siempre tenemos que abastecer el mercado interno, pero estamos promoviendo que el país y la región produzcan más, porque tenemos la posibilidad de tener una leche premium. Y ese aumento no se puede absorber solo en el mercado local’, dice.

Un problema no menor para cumplir esta tarea es que los productores de leche han sido muy golpeados por la economía mundial. En particular, el alza sostenida en los precios de los fertilizantes -que se vio agravada por la guerra en Ucrania- tiene en jaque al sector.

Winkler sostiene que se debe responder con urgencia a los problemas actuales, pero que no se debe perder el foco a largo plazo.

‘Todo lo que tiene que ver con exportación, con Chile Milk y con colocar el producto premium en el mundo es un negocio de largo aliento y tenemos líneas de acción directamente establecidas para lograrlo de aquí a 10 años’, afirma.

A pesar de esto, las exportaciones aumentaron un 32,2% durante los tres primeros meses del año, en comparación a 2021, alcanzando los US$ 67,8 millones.

El Diario Financiero

Te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Para comentar o responder debes 

o

Notas
Relacionadas