La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural prevé que cultivos cubran 540 hectáreas en comunidades de algunos estados del país.
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La sequía se puede agravar en el mundo debido a la crisis climática. (Archivo/Reuters)

La Comisión Nacional de las Zonas Áridas (Conaza) en coordinación con el Colegio de Postgraduados (Colpos), puso en marcha el programa de establecimiento de pasto banderita (Bouteloua curtipendula) en zonas áridas y semiáridas con el objetivo de disminuir el impacto de la sequía en el norte del país.

La meta es incrementar la cantidad de forraje con esta planta en la región, con la finalidad de nutrir y adaptar los pastizales y beneficiar al ganado, aves y fauna silvestre de la zona, ya que crece rápidamente aun cuando su sitio está dañado por sequía o pastoreo.

Se prevé realizar el programa se prevé, en una primera etapa, en 540 hectáreas en comunidades de los estados de Sonora, Chihuahua, Coahuila, Sinaloa, Durango, San Luis Potosí y Zacatecas, así como la Comarca Lagunera, con el propósito de analizar su adaptación y dar seguimiento al desarrollo del cultivo.

Esta iniciativa de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural está determinada en las regiones que registran sequías, bajas temperaturas y en donde las poblaciones tienen rezago económico, nutricional y de salud, por lo que la disponibilidad de proteína animal impactará de manera positiva y rápida.

Con el establecimiento de pastizales de esta variedad será mayor la captura de Co2 y la generación de riqueza renovable, como flora, carne, leche y fauna, al igual que la conservación de suelo y agua.

Adicionalmente, con estas acciones se atiende el impacto por erosión, cambio climático, desertificación, baja productividad primaria y reducción drástica de los pastizales; así también se considera la formación de jóvenes en el sector productivo con el fin de disminuir la pobreza económica y ecológica.

Cabe destacar que los pastos son uno de los frentes para recuperar la cobertura del suelo y la funcionalidad ecológica del pastizal árido y semiárido, ya que retienen y mantienen suelo.

Por la estructura del pasto se aprovechan también humedades ambientales en forma de neblina y precipitaciones menores de cinco milímetros, condiciones características en las zonas áridas y semiáridas.

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