La compra de Roemmers de las leches infantiles de SanCor a Mead Johnson Argentina es el vivo ejemplo de cómo hemos destruido la economía y en consecuencia cualquier producto que supo tener valor.
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

En el año 2012 SanCor vendió la producción de leches infantiles a manos de Mead Johnson Nutriton por 150 millones de dólares. Nueve años después el mismo negocio se hace por una cuarta parte de ese valor.

No debe haber mejor ejemplo que este del camino que ha tomado Argentina en la última década.

Justamente esta década ha sido de expansión y crecimiento para este negocio, sin embargo, en nuestro país el declive es notorio.

Un negocio que tiene consumo, valor agregado, investigación, potencial exportador y que ha estado en manos de una de las multinacionales que mayor participación ostentaba en el mercado mundial ha visto como se evaporaron tres cuartas partes tras una década.

¿Qué podemos esperar entonces del resto de los negocios lácteos?

Spoiler, más de lo mismo, aun cuando los precios internacionales son muy buenos.

Hoy invertir en nuestro país es muy barato, pero aún así no es negocio. No es negocio. No hay valor en la cadena, no hay volumen, no hay visión. Producir leche, procesarla, comercializarla, no es negocio, ni cuando hay un producto que en el mundo vale.

Te puede interesar

4 respuestas

  1. Coincido, en 4 años anteriores al 2019 se destruyó la industria Argentina, sin salvataje, todo lo contrario, con importaciones sin control entre muchas otras cosas.

  2. Reckitt está vendiendo su negocio en Mead Johnson a perdida en todo el mundo.
    Lo vende en China, ahora en Brasil.
    ¿Porque un medio dedicado a la lechería lo ignora?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Para comentar o responder debes 

o

Notas
Relacionadas