El estado de situación y los desafíos del sector lácteo provincial, especialmente lo que ocurre en nuestra cuenca central, indican un panorama complejo. Por un lado, sigue aumentando el precio al productor, pero también los costos de producción, lo cual pone en riesgo la rentabilidad del sistema.
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Luego de un 2021 donde se cerró un ciclo con una leve disminución en la producción de leche de la provincia, mientras que la participación sobre el nivel nacional fue la más baja en los últimos años, en 2022 se está promediando un año con múltiples desafíos productivos que pueden complicar los resultados del sector. He aquí cuatro claves para comprender el contexto lechero, según un minucioso análisis de los técnicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, Alberto Lugones y Emilce Terré.

EXISTENCIAS Y PRODUCCIÓN

“Santa Fe es la provincia que mayor existencia de bovinos en tambos tiene a nivel nacional (32% del total). El sector lácteo de Santa Fe posee una extensa historia y una estructura que sitúa a la provincia entre las principales proveedoras del mercado nacional. De hecho, la provincia posee las mayores existencias de bovinos en tambos de nuestro país. En el 2021 se contabilizaron poco más de 1 millón de bovinos, siendo esta cifra el 32% del ganado que se encuentra destinada a la producción láctea en Argentina. En esta faceta, aunque aún estamos por debajo del último máximo (2017), la provincia presentó un incremento del 3,8% respecto al 2020, y supera al promedio de existencias de los últimos cinco años (990.000 de cabezas)”.

En cuanto a resultados productivos, “la generación de leche cruda en Argentina registró en el 2021 un incremento del 4% respecto al año previo. Esto propiciado en parte por el clima beneficioso que se dio en el último año para la producción tambera, lo cual derivó en condiciones adecuadas para las pasturas del ganado, mejorando su nutrición y consecuente productividad láctea”. No obstante, “Santa Fe se diferenció de este dinamismo y tuvo un descenso de apenas el 0,2% entre ambos años. En consecuencia, la participación de la provincia dentro del abastecimiento nacional se redujo al 20,8%, luego de haber provisto el 21,7% de la leche argentina en el 2020”.

EL DILEMA DEL PRECIO

Según este relevamiento, “el precio del litro de leche producido en Santa Fe tuvo un repunte en los últimos meses, mientras que la relación Leche/Maíz descendió a valores históricamente bajos”.

Como venimos señalando en el Suplemento Rural, los precios de la producción primaria en Santa Fe vienen teniendo en los últimos años un incremento de manera casi constante. “Tomando las cotizaciones reales, a través del ajuste por el Coeficiente de Estabilización de Referencia, hasta el 2019 no se habían superado los $ 0,8/l, mientras que a partir de allí se vio una suba más pronunciada, alcanzando un máximo de $ 1,03/l en mayo de 2019. Luego, se podría afirmar que tuvimos una suerte de lateralización hasta que en los últimos meses tuvimos un nuevo repunte en los valores de la leche acabando con una cotización promedio de $ 1,01/l para marzo del 2022, apenas un par de centavos por debajo del máximo de los últimos 12 años”.

Según la BCR, “los movimientos de los precios del último tramo temporal pueden verse explicados en parte por la presión de las subas de los commodities en general. Al mismo tiempo, también contribuyeron a los aumentos de cotizaciones las severas condiciones climáticas de las principales regiones productivas de Argentina, donde la fuerte sequía del verano último verano generó perjuicios a la producción tambera”.

Pero también es cierto que se debe tener en consideración el aumento que se registra en los costos de la actividad. “Teniendo en cuenta que el maíz representa una parte importante de la alimentación del ganado de los tambos, las cotizaciones del cereal influirán considerablemente sobre los valores de los productos lácteos”. Sin embargo, “el incremento de los valores de los granos amarillos ha superado al crecimiento de la leche, generando un descenso en la ratio leche/maíz, indicador que representa cuánto maíz se puede adquirir con la venta de un litro de leche”. Justamente, “luego de alcanzar valores equivalentes y/o superiores los 2 kilos de maíz por litro de leche (entre el segundo semestre del 2019 y el primero del 2020), se registró una considerable caída, acercándonos actualmente a 1,4 kilos de maíz por litro de leche, encontrándose entre los peores registros de los últimos 12 años”.

LA INDUSTRIA, EL OTRO ESLABÓN CLAVE

En el último ciclo completo (2021) la industria láctea tuvo un desempeño levemente menor al 2020 si tomamos el promedio del Índice Provincial de Actividad Industrial (IPAI) para el sector lechero provincial. “Estos últimos años configuran los 2 mayores registros en la serie que presenta el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC) de Santa Fe”. En consecuencia, este último año también superó al promedio de los últimos 5 años. De esta forma, se infiere que la industrialización de la leche en Santa Fe tuvo un desempeño elevado en términos históricos, derivando en una mayor cantidad de Manufacturas de Origen Agropecuario, generando una tracción positiva sobre el agregado de valor provincial.

Además, “el incremento entre el 2020 y 2021 fue del 19,4% en términos de divisas, finalizando este último año con exportaciones sectoriales equivalentes a US$ 508 millones.

En cuanto a los productos enviados al exterior tenemos que la leche en polvo y a la mozzarella son los principales bienes exportados a nivel nacional. “Los principales destinos de exportación son Argelia, Brasil y Rusia (hoy detenido por la guerra), alcanzando entre los 3, una participación del 62,8% dentro de los ingresos por exportación del sector a nivel nacional”.

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