Pablo Villano habló con EDN y explicó las diferencias que hubo en la negociación paritaria la semana pasada, además de repasar los vaivenes de un año complicado. Mañana en una segunda parte hablaremos del futuro, dejando de lado por un momento la coyuntura.
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Pablo Villano, titular de la entidad que representa a las pymes lácteas. · Crédito: Puntal Villa María.

Quisiera empezar esta nota con un balance de lo que fue este 2021

 

Arrancamos el año complicados con lo que fue el tema precios que venían atrasados del 2020, y ahí se hizo un buen trabajo con la Dirección de Lechería, la Secretaría de Comercio y algo fundamental que fue compartido por las tres cámaras industriales, la Junta, el CIL y nosotros. Logramos deslistar de Precios Máximos y por otro lado ampliar la cartera de productos en Precios Cuidados, no solamente en cantidad, sino en empresas también. Las Pymes no habíamos tenido nunca participación en este programa y fuimos 12 las pymes que se incorporaron, así que eso fue muy positivo.

Eso llevó a cumplir uno de los objetivos que teníamos, que era salir del ahogo del listado de Precios Máximos del año 2020 que era muy perjudicial, y por otro lado, fundamentalmente, que no se interviniera el mercado externo, y eso se logró también. Hubo un equilibrio durante gran parte del año entre lo que es mercado interno y exportación.

Ahora se ha dado una situación diferente cuando se produjeron cambios en Comercio Interior y se optó por congelamiento de precios. Eso nos afectó, en especial a los que están en Precios Cuidados y a la postre en general porque se sumaron muchos más productos lácteos al congelamiento. Para nosotros que teníamos este arreglo significa 7 meses de congelamiento, porque si bien arrancó en octubre, ese mes habíamos actualizado precios trimestrales de este programa y esa actualización que fue de un 5% se retrotrajo, porque se iba a aplicar desde el 15 de octubre y se retrocedió al 1 de ese mes.

 

Respecto a los precios hay información confusa dando vueltas, porque se habla de que los lácteos aumentaron un 60% en lo que va del año, por encima de la inflación, pero no se dice que durante 2020 estaban muy atrasados y sólo habían crecido un 20% con una inflación superior al 40.

 

Exacto, eso fue lo que sucedió, incluso hay algo más, y lo tenemos que tomar como algo positivo, que la leche al productor se incrementó en el año un 74%, y eso también impacta en los costos nuestros y necesitamos recomponer precio, pero esta fue una medida inconsulta, tomada por el gobierno, que nos afecta, pero esperamos que haya alguna reconsideración al respecto.

Por ahora hemos transitado poco más de un mes en esta situación, justo en primavera, pero el tema va a ser cuando la producción flaquee dentro de poco tiempo.

 

¿Hablando de producción, como ven la perspectiva para el año que viene?

 

Yo creo que los tambos este año han tenido una recomposición importante, de buenas reservas, de buena alimentación de la vaca, sabemos que éstas no son unas maquinitas y en general la vaca cuando pierde estado corporal le cuesta reponerlo, pero eso ocurre cuando hay precios a la baja, pero venimos de un año con una producción mayor a la del año pasado. Yo no veo por qué el año que viene tendría que bajar la producción, al contrario, hay precios internacionales muy sólidos y en el mercado interno ahora hay un congelamiento de precios, que espero sea temporal. Y además, que cuando se hagan este tipo de controles, o fundamental es que se controle toda la cadena, porque a nosotros nos siguen aumentando los costos de nuestros productos. Para que esto funcione, si uno congela los productos, tiene que congelar los insumos, sin ir más lejos, uno de los insumos que más se incrementa es el laboral.

 

¿Cómo está esa situación, porque hubo negociaciones complicadas la semana pasada?

 

Nosotros habíamos realizado la paritaria en abril, y tuvimos una revisión por los salarios en agosto, teníamos que hacerla en octubre, pero viendo como se venía manejando la inflación, lo que decidimos fue no modificar los porcentajes de aumento, pero sí los meses en los que debían aplicarse.

Lo hicimos con un gran esfuerzo nuestro porque comprendimos la situación, y ahora en octubre comenzamos a conversar por el tema salarial y eso tuvo su desenlace el viernes pasado. La verdad, se dio con una disconformidad de la Cámara nuestra.

 

Hay un comunicado de Atilra circulando que dice que Apymel quiere firmar por debajo de lo que ha acordado el CIL para el sueldo de los trabajadores.

 

Eso no es así, eso es un error, tal vez haya mala información. Los puntos que van al trabajador propiamente dicho, eso es la pauta salarial que acordó el CIL con Atilra, que es de un 50% a marzo próximo, el adelanto de la paritaria 2022 de 2 puntos por mes en enero, febrero y marzo; y un bono a los trabajadores de 20.000 pesos repartido en cuatro meses de 5.000 cada uno. Eso figura en nuestra acta adjunta que figura en el expediente, pese a que el gremio no la ha firmado. Porque si bien tuvimos algunas diferencias hasta lo último, una vez que el CIL en forma unilateral firmó con el gremio nosotros marcamos esas diferencias pero no contra la gente, nosotros tenemos diferencias con respecto a los aportes al gremio.

Entonces, sí en el aporte gremial, y en base al antecedente que hay, venimos reclamando una diferenciación entre las pymes y las grandes empresas y remontándonos al 2017 cuando se pactó el nuevo aporte que era la mitad para las pymes, 750 pesos y $ 1.500 para las grandes, en este caso, lo que pusimos en esta acta es que vamos a hacer este aporte gremial en la mitad de lo que arreglaron las grandes.

Ese sería el final de esta paritaria, que por supuesto nos hubiese gustado culminarla firmando un acta todos los sectores, pero justamente, lo que nosotros queremos como paritarios, como la única cámara paritaria pyme que está en un convenio colectivo, es que se nos respete. Y que cuando tenemos alguna diferencia que se pueda plasmar esa diferencia en un acta. Porque si nosotros siempre tenemos que estar de acuerdo con lo que se decide y tenemos esas divergencias, entonces para qué estamos si nos quieren hacer firmar todo.

Realmente nos apena esta situación, porque es una forma profesional y responsable de encarar este tema, y como siempre hacemos, tratamos de arribar a un entendimiento, como pasó en la paritaria de abril que firmamos todos en conjunto el pronóstico que el gobierno daba de la inflación y un punto más, firmamos un aporte también para la obra social, pero en esta revisión lo que no entendimos nosotros es que haya un segundo aporte para la obra social, es la primera vez que en  el año hay dos aportes y la situación de las pymes en particular y de las empresas en general es muy complicada, por eso nos sorprendió la actitud de la otra cámara. No es una situación demasiado cómoda la que estamos pasando, porque desde junio venimos retrotrayendo precios, acompañamos la exportación con nuestra plataforma, pero básicamente nuestro fuerte son los quesos en el mercado interno, y obviamente los quesos en este momento están deprimidos en precios y con un estiramiento de pagos por parte del comercio, que al haber más mercadería, si antes nos pagaban a 60 días ahora lo hacen a 90.

Por eso repito, entendemos que es lógico que el salario se vaya actualizando, pero también, con cierta elasticidad en cuanto a los tiempos, por ahí con un armado cada tres meses, porque eso es lo que nos cuesta a nosotros percibir el producido por nuestros productos.

Por lo que básicamente lo que tenemos que lograr es un entendimiento, entre las dos cámaras y el sindicato como para que todos estemos conformes, porque esta situación en donde hay una firma privada entre una cámara y e sindicato, y la otra cámara tiene que hacer un acta complementaria, la verdad es que no hace bien al sistema de las relaciones laborales.

 

¿Tienen miedo que el gremio tome algún tipo de acción gremial contra las pymes?

 

Espero que no, no creo que haya consenso para una medida así, porque a pesar de haber tenido diferencias hasta lo último, por eso no lo pudimos firmar, admitimos que todo lo que iba para los trabajadores sí lo avalamos en nuestra acta complementaria, lo único que le pedimos al gremio, cosa que el gremio rechazó de plano, es esta diferenciación en este aporte que no va a los trabajadores, que va al gremio.

Que no es ni más ni menos que lo que estamos pidiendo como cámara pyme, que es tener un convenio pyme, lo hemos expresado en expedientes en el Ministerio de Trabajo, no lo quisimos llevar a esta discusión paritaria porque no queremos mezclar las cosas, pero sí le hicimos saber al gremio, que ya lo sabían porque el ministerio se lo informó mediante una nota, que queremos sentarnos en el ámbito del ministerio para ver cómo podemos hacer para que la pymes tengan diferenciaciones, porque entendemos que estamos menos tecnificadas, menos automatizadas, con menos inversiones, y esa es una cuestión pendiente que debe abordarse. Porque todo eso hace que el costo laboral de una pyme sea mucho mayor que el de una grande. Hay que ver cómo se pueden crear diferenciaciones sin afectar el salario de los trabajadores. Queremos discutir esas cosas.

Te puede interesar

2 respuestas

  1. amigo Pablo, como siempre en el CIL (como vaca entrando al brete) pegaron un chirlo de último momento y firmaron cualquier cosa, y ahora todos se razgan las vestiduras………………….

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Para comentar o responder debes 

o

Notas
Relacionadas