Según la ciencia, se ha demostrado que los probióticos aportan beneficios superiores a la media a nuestra salud y bienestar.
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probióticos
Los investigadores señalan que la suplementación con productos lácteos probióticos puede compensar el daño intestinal causado por el uso de antibióticos.

 

 

La relación entre salud y alimentación está avalada por numerosos estudios e investigaciones científicas. Al mismo tiempo, el mercado de alimentos que ofrecen beneficios específicos para la salud, además de sus funciones nutricionales básicas, está en continua expansión.

En el segmento de los productos lácteos, la leche fermentada y el yogur destacan por sus propiedades funcionales, ya que son ricos en probióticos (microorganismos vivos capaces de mejorar el equilibrio de la microbiota intestinal) y se encuentran fácilmente en el mercado. Según la ciencia, los alimentos de este selecto grupo han demostrado beneficios superiores a la media para nuestra salud y bienestar.

En un estudio publicado en el Journal of Medical Microbiology, los investigadores estudiaron los efectos de los probióticos en la microbiota intestinal de personas adultas que recibían antibióticos. Para la investigación de revisión, se evaluaron once artículos sobre antibióticos, once sobre probióticos y siete que abordaban ambos temas.

Los antibióticos son fármacos que destruyen o inhiben el crecimiento de microorganismos patógenos. Su descubrimiento revolucionó la medicina humana; sin embargo, su uso indiscriminado provocó resistencia a los patógenos y pérdida de diversidad de la microbiota intestinal, lo que puede provocar efectos adversos, como diarrea, náuseas y vómitos.

Además, a largo plazo, sus efectos pueden provocar un mayor riesgo de obesidad y alergias.

Según los autores, se estima que el 35% de las personas que reciben tratamiento antibiótico presentan efectos adversos, generalmente leves y limitados, pero los casos graves pueden asociarse a la interrupción del uso del fármaco y a un aumento de las tasas de morbilidad y mortalidad.

Cada vez más, la ciencia se encarga de confirmar, con método y validación por pares, lo que nos enorgullece revelar: ¡que el consumo de productos lácteos es sinónimo de salud y calidad de vida!

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