El proyecto coordinado por distintas agencias de Santa Fe y Córdoba en cooperación con otros actores locales pretende identificar los desafíos de los establecimientos de baja escala y ayudarlos a "seguir en carrera".
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Desde la AER INTA Brinkmann (Córdoba) se realizó el lanzamiento del proyecto “Desarrollo sostenible de productores de leche bovina de baja escala de la Cuenca lechera central argentina”. Este proyecto está destinado a productores y productoras de leche de las zonas de influencias de las agencias de Extensión de Brinkmann Rafaela, Esperanza, Carlos Pellegrini, San Cristóbal, Ceres (Santa Fe) y Malbrán en Santiago del Estero.

El proyecto nació luego de que se realizara un diagnóstico previo a través de la Encuesta Lechera que realiza el INTA y observara que entre 2018-2019, aquellas explotaciones con producciones entre 6200 y 7200 litros de leche/ha, presentan una tendencia al decrecimiento “para la salida o la salida directa del sistema lechero regional, debido a la baja rentabilidad, edad de sus propietarios o problemas de continuidad”.

La tasa promedio anual de cierres es actualmente del 3,2%, lo que significa un fuerte golpe para la región, en donde la actividad tambera es la principal dinamizadora de la economía de ambas cuencas. De acuerdo al relevamiento de INTA, el ingreso bruto generado por el sector primario lechero resulta superior respecto al sojero en relación con la superficie destinada a la actividad. Además, el sector lechero genera mayor cantidad de puestos de trabajo (directos e indirectos) por superficie destinada a la actividad que otras actividades competitivas (ejemplo la agricultura). Por otro lado, este tipo de producción sostiene el arraigo rural como alternativa a la concentración urbana, impulsando el desarrollo tecnológico de la región.

Según Marcela Leiva de la Agencia Brinkmann y coordinadora del proyecto, el trabajo en conjunto de las distintas agencias es “un gran desafío, pero pretendemos demostrar que el productor chico tiene recursos para seguir adelante”.

La población objetivo son 1700 tambos que representan el 60 % de la producción de leche de la región. La mayoría de los establecimientos están ubicados en Santa Fe. “Lo que vamos a hacer durante dos años es trabajar cada Agencia de INTA con una muestra de 5 tambos. Vamos a tener una instancia individual con cada establecimiento y una grupal de manera que esa muestra determine una dos problemáticas comunes que se van a trabajar en durante el proyecto”, explicó Leiva.

Los temas en los que se hará foco en los establecimientos según detalla la guía del trabajo serán: el incremento sostenible de la producción y utilización de pasturas y forrajes conservados; crecimiento del rodeo lechero (crianza, recría y manejo en el primer estadio de la lactancia); desarrollo de sistemas productivos para áreas de amortiguamiento e interfaces urbano/periurbano-rural que promuevan el resguardo ambiental y la producción de calidad y estrategias y prácticas innovadoras para el arraigo de las familias agropecuarias y la integración de jóvenes rurales a los procesos de innovación territorial.

“Con todo lo que generemos de esas muestras vamos poder elaborar información nueva para que estos establecimientos compartan. La idea es generar una red también entre las explotaciones: que la experiencia de un tambo en San Cristóbal le sirva a uno de Brinkman y viceversa. Cada uno tiene su impronta y se pueden potenciar las fortalezas entre todos”, adelantó la extensionista.

El trabajo se llevará a cabo a través de dos técnicos por agencia que a los que se denominó “asesores puente”. Ellos serán los encargados de trabajar en el campo en conjunto con otros actores claves del territorio: técnicos de otras instituciones, cooperativas tamberas, empresas y pymes lácteas, asociaciones, agencias de desarrollo, etc. “Somos el asesor puente porque a través nuestro ‘baja’ todo lo que genere INTA en materia de lechería. No vamos a inventar nada nuevo, pero vamos a llevar lo último que esté disponible de cada temática y el productor sumará por su lado lo suyo desde su experiencia”, agregó Leiva.

Perfil del productor

Se trabajará junto a productores de hasta 120 vacas y producciones diarias de hasta 2500 litros de leche.

Aparte de la escala del productor, la coordinadora del proyecto aclaró que se busca a las empresas familiares que tengan convicción de seguir en la actividad. Por esto, el trabajo en su eje social, más allá del productivo, dará especial importancia a las dinámicas de sucesiones, tipo de liderazgo y “formas o posibilidades de gestionar procesos de cambio o de transformación de estructuras”. Además, se utilizará el análisis de muestras representadas por explotaciones que cuenten con potenciales sucesores de manera de trabajar sobre los recursos disponibles para la competitividad (productividad de la estructura vigente, mano de obra, animal, etc.) y el crecimiento, junto a los actuales decisores.

“Por ejemplo hay productores que tienen 70 años y no tienen quien siga con la explotación y te dicen dentro de unos años cierro todo y lo alquilo, entonces ese perfil no entra porque no tenemos chances de hacer cambios. La empresa tiene que contar con un potencial sucesor, si un productor tienen un hijo joven, le pedimos trabajar con ambos, porque es importante preparar a los que van a continuar en la actividad”.

Los productores y productoras interesados en participar del proyecto pueden comunicarse al 3572 528728 o dirigirse a alguna de las Agencias de Extensión mencionadas, más cercanas a sus domicilios.

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0 respuestas

  1. EXCELENTE INICIATIVA. SERIA BUENO QUE SE SUMARAN PRODUCTORES DE PROVINCIA DE BUENOS AIRES, ZONA NORTE ESPECIALMENTE POR PROXIMIDAD GEOGRAFICA. LES DESEO CONTINUIDAD Y EXITOS AL FINAL DEL CAMINO. EL PAIS SE LOS AGRADECERA (NO SOLO “EL CAMPO”).

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