Una vez más la lechería pampeana vuelven a estar en el centro de la escena (más allá de ser una cuenca marginal) por volver a crecer después de siete años de oscuridad donde desaparecieron el 80% de los tambos.
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Según la Dirección Nacional de Lechería, la suba en el volumen de leche producida en La Pampa alcanzó el 3,78%, es decir 5 millones de litros más que en 2020. El total producido en 101 tambos trepó a 131.708.760 litros versus los 126.730.168 litros de la pasada. Si bien hubo fuertes oscilaciones en el precio pagado por las usinas lácteas (industrias) el abono promedio fue de $34,37 por litro. En promedio tanto en la Cuenca Norte, Centro y Sur se operaron mejores precios con un 3,69% de grasa; 3,34% de proteína y una producción diaria del orden de 2.396,62 litros por tambo.

El ejercicio anterior fue relevante no solo por el crecimiento de la producción, el mejoramiento de grasa y proteína en la leche fluida y lácteos sino fundamente por qué hubo muy fuertes progresos en dos indicadores claves como lo son el Recuento de Células Somáticas (RCS) que llegó a 223,74 unidades y de las Unidades Formadoras de Colonias (UFC) con 35,15 unidades en una producción de 2.397 litros diarios.

La cadena láctea local esta entrelazada no solo por tambos, industrias sino también por repartidores, añadiendo valor en origen, generando empleo genuino directo e indirecto, reforzando el arraigo y elaborando productos de calidad para los consumidores pampeanos. La componen los tambos como actividad primaria, las industrias procesadoras como actividad secundaria y distribuidores de productos elaborados tanto en forma interna como hacia otras provincias. Las tres cuencas pampeanas están conformadas por una franja que delimita las isoyetas de 500 a 800 milímetros de precipitaciones.

Se volvió a crecer

El aumento de la productividad láctea después de años de marcha atrás se dio en la mayoría de los tambos donde la respuesta nutricional es inmediata. En otras palabras, si el animal come en el día, mañana ya está produciendo; por el contrario si no come o come mal, no hay leche.

El organismo de las vacas lecheras es un termómetro muy exacto; si hace frío, bajan la producción; si no hay agua, bajan la producción, y en muchos casos el efecto se nota en poco tiempo. Lo mismo sucede cuando se termina en el engorde a corral, al otro día cuando se las ordeña producen menos. El objeto principal de los tambos es la producción de leche, cuya calidad se mide por el contenido de grasa butirosa, siendo su porcentaje uno de los factores que determina el precio que recibe el productor.

Aquí la producción de leche fluida se distribuye en 3 cuencas lácteas. Primero está la más productiva, pero con pocos tambos, como lo es la Cuenca Norte en los departamentos Chapaleufú, Maracó, Quemú Quemú, Rancul y Realicó. Le sigue la Cuenca Centro (Capital, Catriló, Loventué y Toay) y la Cuenca Sur (Atreucó, Guatraché, Hucal y Utracán).

La Cuenca Sur es la más importante en lo cualitativo con 71 tambos (70% del total) y 15.679 vacas (el 59% del stock). Allí se destacan los departamentos de Guatraché (con 33 tambos y 8.113 vacas) y Atreucó (con 31 tambos y 5.446 vacas). Catriló es el más importante de la región con 7 tambos y 3.616 vacas (con un promedio de 602,6 vacas/tambo), localizándose allí un tambo calesita, cuyo tamaño influye en el promedio general de la zona. La Cuenca Norte cuenta con 19 tambos y 5.112 vacas, con un promedio por tambo de 269,1 vacas/tambo.

El departamento Chapaleufú tiene 10 tambos y 2.527 vacas (con 252,7 vacas/tambo), y en el que también se localiza un tambo calesita. Esta cuenca es la que más ha disminuido en número de tambos, debido a la ingente competencia por el uso del suelo, problemas de mano de obra, y recambio generacional. Para Nación existen en producción a la fecha un total de 101 tambos, con 23.817 vacas de ordeñe. El promedio por tambo es de 235 vacas y la cantidad de ellos se ha visto reducido en un 80% en los últimos 7 años con 182 tambos, aunque su récord histórico se dio en 1978 y 1993 con la friolera de 613 tambos. La sequía, el corrimiento de la frontera agropecuaria, bajos precios pagados por las industrias hicieron los suyo. Al 31 de diciembre pasado, según el mayor organismo nacional del sector agropecuarios, aquel trepó al 1,4% de los 11.553.400.000 litros de leche elaborados en el país durante 2021.

Industrialización.

Según el Ministerio de la Producción de nuestra provincia el 72% de la leche producida se procesa dentro de la provincia. Los destinos fuera de la provincia son Mastellone Hnos. SA, Molffino Hnos. SA, Nestlé, Lácteos García, La Unión de Schachenmayr SA, entre otras plantas. Actualmente se procesan 2.396,2 lts/día, es decir 131 millones de l/año.

La industria se abastece de leche de origen pampeano, provincia de Buenos Aires y Córdoba. La industrias lácteas que absorben la producción son en la Cuenca Norte (Cooperativa de Tamberos Unidos Limitada, Colonia Vasca, Lácteos Lattaia y CERET); en la Cuenca Centro (La María Pilar Estancias, Lácteos Santa Lucía) y en la Cuenca Sur (Lácteos Kelolac, Lácteos La Carreta, Lácteos Don Felipe, Lácteos Tierra Fría, Cinlap, Quesería de la La Pampa, Lácteos Monte Ralo, Lácteos El Caldén, Quesería Pampeana, Colonia La Nueva Esperanza, Lácteos El Olivo, Lácteos NC, Lácteos La Famiglia).

Del total de plantas, sólo 2 de ellas no procesan leche sino que elaboran mozzarella a base de masa de mozzarella y se produce un total de 15.000 toneladas de quesos al año, de los cuales el 50% corresponde a quesos blandos (port salud, cremoso y cuartirolo), el 25% a quesos semi-duros (tybo, fymbo, dambo, saborizados, cheedar, mozzarella, pategrás y criollo) y el otro 25% a quesos duros (sardo, sbrinz, reggianito, romanito, provolone).

Por otro lado, casi 3 millones de litros/año son destinados a leche ensachetada y 400.000 litros/año a la elaboración de dulce de leche. La lucha de los tamberos pampeana siempre fue dura, porque al ser una cuenca marginal en un mercado casi sin regulaciones de la industria -con empresas o usinas lácteas muy fuertes operando- complica la situación y esto bien los saben y lo sufren los productores locales, de manera especial los pequeños y medianos.

La leche en polvo imparable

La subasta de Fonterra, el mayor referente para el commodity a nivel mundial, volvió a anotar una importante suba en sus cotizaciones. El índice general de precios se acerca a los 5.000 dólares y el principal commodity negociado continúa su escalada, alcanzando valores que no se daban hace ocho años.

El evento 302 del Global Dairy Trade volvió a sorprender (o no tanto) con un alza en los precios obtenidos. La leche en polvo entera se encuentra en un rail de fuerte demanda asiática que se combina con estimaciones de oferta a la baja para la producción global en 2022, entre otros factores alcistas.

El índice aumentó un 4,2% para ubicarse en los 4.840 US$/tn; en tanto la leche en polvo entera también marcó una suba similar para quedar en 4.503 US$/tn, un valor que no se daba en este mercado desde marzo de 2014, cuando había cotizado en 4.563 US$/tn.

El futuro para la leche en polvo entera se espera que “rompa la barrera” de los US$ 4.900/ton. para los meses de abril a junio. “De concretarse estos precios en el mercado disponible del GDT, el precio futuro de mayo 2022 sería el precio mensual más altos de los últimos 99 meses (US$ 5.002 feb/2014)”, según estimaciones del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina.

Te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Para comentar o responder debes 

o

Notas
Relacionadas